Por primera vez en la historia, Argentina podría tener a una mujer trans como jueza. Esto sucederá si Cristina Monserrat Hendrickse se impone en el concurso a para el fuero de Familia de la ciudad neuquina de Chos Malal.
"Creo que reúno las condiciones para ocupar ese lugar, por eso me largo al ruedo a competir", le dijo Hendrickse, de 55 años, a la agencia Télam. Asimismo, la mujer aseguró que una eventual designación también implicaría "un avance para el colectivo LGBT, porque es una buena señal para salir del gueto y ocupar cargos públicos, un derecho humano que tenemos todas las personas".
Hendrickse optó por Neuquén para intentar convertirse jueza porque vivió en esa provincia patagónica. Fue allí donde conoció a su esposa Liliana, cuando aún no había realizado su cambio de identidad de género, algo que sucedió en 2017.
Junto a su esposa y cuatro hijas -propias y de relaciones anteriores de Cristina y Liliana- viven actualmente en el barrio porteño de Villa Ortuzar.
"Lo hablamos en familia. Para Lili y mis hijas sería volver a su provincia de origen, y para mí regresar a una provincia que tiene mucha apertura a las diversidades. Sería un lindo ambiente de trabajo", destacó Hendrickse.
A su vez, remarcó que la Constitución neuquina "deje en claro que es una provincia laica, lo que es garantía para los derechos humanos con perspectiva de género". La abogada se especializó en derecho laboral, pero durante su tiempo en la provincia patagónica indicó que se ocupó de "todo tipo de casos, muchos de ellos de Familia".
Hendrickse no es la primera mujer trans en postularse para un concurso. En 2013 lo hizo Carolina Jacky, quien compitió por el cargo de jueza de Cámara Federal en Mendoza. Sin embargo, no logró acceder al cargo.