En el barrio porteño de Palermo abrió el denominado primer gimnasio facial de la Argentina, una iniciativa tan novedosa como llamativa que rápidamente generó repercusión en redes sociales. El furor comenzó a partir de un video grabado por un cliente, en el que se lo ve realizando una rutina específica para entrenar los músculos de la cara.
En el clip, el joven explica que el entrenamiento facial apunta a activar y movilizar los músculos del rostro, liberar tensiones acumuladas, desinflamar, estimular la circulación y lograr una piel más firme. Según detalla, también busca esculpir la mandíbula, la mirada y los rasgos faciales, bajo una lógica similar a la del entrenamiento corporal tradicional.
El espacio funciona como un gimnasio convencional, pero enfocado exclusivamente en la cara. El cliente destaca la atención personalizada y menciona a Ine, la instructora que lo guió durante la rutina, adaptando los ejercicios según las necesidades del rostro. La propuesta incluye movimientos específicos y técnicas orientadas al fortalecimiento muscular facial.
La publicación no tardó en viralizarse y provocó una catarata de reacciones en X, donde abundaron las bromas, ironías y comentarios humorísticos sobre la idea de “entrenar la cara”. Mientras algunos usuarios se mostraron incrédulos, otros defendieron la práctica como una alternativa estética y de bienestar que ya tiene antecedentes en otros países.
El debate quedó instalado y volvió a poner sobre la mesa hasta dónde llegan las nuevas tendencias de cuidado personal y el impacto que tienen las redes sociales en amplificar propuestas poco convencionales.