La Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) aseguró que 41.000 kioscos cerraron sus puertas desde diciembre de 2023 como consecuencia de la caída del consumo, el aumento de los costos y la pérdida de rentabilidad. Desde la entidad sostuvieron que el sector atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años y alertaron que el escenario recuerda a la crisis de 2001.
El vicepresidente de UKRA, Ernesto Acuña, afirmó que el impacto sobre los pequeños comercios fue muy rápido. Según explicó, la situación es comparable con la crisis económica de comienzos de siglo, aunque remarcó que, en esta oportunidad, el deterioro de la actividad se produjo en un período mucho más corto.
De acuerdo con los datos difundidos por la organización, hace dos años y medio existían alrededor de 100.000 kioscos en todo el país, mientras que actualmente quedan 59.000. Esto representa una reducción superior al 40 por ciento del total de los comercios dedicados a la actividad.
Desde la entidad atribuyeron este panorama a la combinación entre la retracción del consumo, el incremento de los costos operativos y la competencia de otros formatos comerciales, factores que, según indicaron, fueron reduciendo la rentabilidad del negocio de manera sostenida.
Además, UKRA señaló que actualmente unos 50 kioscos cierran cada día y advirtió que, si no mejora el contexto económico, la tendencia podría profundizarse durante los próximos meses, con nuevas bajas entre los comercios tradicionales.