Caso Thelma Fardin

Calu Rivero habló del pedido de captura contra Darthés

Es la primera entrevista que da luego de conocerse la orden de captura contra Juan Darthés. La actriz fue la primera en contar que Darthés la incomodaba en la novela “Dulce amor” y no aceptaba el “no es no”.

Su voz comenzó un cambio en la televisión que impulsó los relatos de Thelma Fardin, Anita Co y Natalia Juncos. Fue testigo de la causa por la que se ordenó la captura del actor desde la UFEM, en Buenos Aires. Siente que la decisión judicial es una forma de sanación colectiva.

Calu habló, lloró, pidió ayuda, escribió y no fue escuchada. Se fue de la novela y se fue del país en el 2012. Le inventaron romances, le dijeron que era frívola, la tildaban de poco responsable por dejar un culebrón y aceptar ofertas en el exterior. Tenía veinticuatro años.

Después de la denuncia de Thelma Fardin contra Juan Darthés muchos actores, productores y artistas le pidieron perdón, en público y en privado, porque ella inició una revolución, que en el mundo tiene los nombres de Ni Una Menos, Me too y Yo Te Creo Hermana.

El juez del Décimo Distrito de lo Penal de Audiencia de Managua, Celso Urbina, pidió la captura internacional y detención de Juan Darthés (ahora de 55 años), por la violación agravada de Thelma Fardin (por la relación de confianza y superioridad), mientras realizaban la gira latinoamericana de la serie “Patito feo”, en Managua y cuando ella tenía 16 años.

“Esto implica un antes y un después en la historia de la industria del entretenimiento de nuestro país”, valoriza Calu Rivero, desde Nueva York. Ella empezó a hablar. Se enfrentó a abogados mediáticos, sostener un juicio, los prejuicios y los embates. Después que ella se sumaron Anita Co –también querellada por Darthés- y Natalia Juncos. Las palabras de una hacían eco en las otras. Y las palabras lograron materializarse en un pedido de captura.

-¿Dónde estabas y cómo te sentiste cuando te enteraste de que la fiscalía de Nicaragua había pedido la captura de la persona que te querelló a vos por contar las situaciones de incomodidad que viviste?

-Estaba volviendo de estar una semana en un seminario de actuación en el medio de la montaña, incomunicada, en Grecia. Estaba sola, en el hostel, cuando llamé a mi hermana para contarle la experiencia y ella me dijo “quiero contarte algo”. No pude parar de llorar. Lloré lloré, lloré como una niña, lloré hasta que pude ver cómo esa herida se cicatrizaba por completo, se hacía cascarita y se regeneraba en una nueva piel.

-¿Cómo te impacta ahora que ya está la reafirmación judicial de la orden de captura por violación agravada?

-Fue muy impactante cuando la fiscalía pidió la orden de captura. En ese momento pude ver claramente nuestra fortaleza materializada. Pero ahora sí... ¡lo pide la justicia! Esto implica un antes y un después en la historia de la industria del entretenimiento de nuestro país.

-¿El camino que recorriste desde que decidiste hablar cobra sentido? ¿Crees que, hasta ahora, la justicia nicaragüense escuchó a las víctimas?

-Hay un antes y un después en la justicia. Y este es un gran, gran paso y un respaldo para todas. Ya quedo atrás, quedó todo lo que pasamos públicamente y lo que vivimos a puertas cerradas. Las erupciones que me salían en la cara de los nervios, la angustia, la pérdida de identidad, la caída del pelo por no poder decir la verdad. Pienso en todo lo que tuvimos que pasar para hacer justicia con algo que no elegimos vivir. Agradezco y abrazo a Thelma y su fortaleza. Agradezco y abrazo a Nati Juncos y su fortaleza. Agradezco y abrazo a Anita Co y su fortaleza.

- ¿Cuál es tu mayor aprendizaje en estos años?

-Mi mayor aprendizaje fue ponerme en primer lugar, en vez de pensar tanto qué van a decir o pensar. Aprendí a defenderme, a admirar mi fortaleza y a respetar mi deseo. Soy consciente ahora de lo que quiero contar, cómo lo quiero actuar, del proyecto, del grupo, del mensaje, del todo. Gané en consciencia actoral, en densidad actoral interpretativa, en recursos, en estar atenta al servicio de qué pongo mi cuerpo y mi ser.

-¿Cómo cambió esta causa tu carrera, tus búsquedas, tu relación con tu cuerpo y las mujeres?

-Estoy descubriendo proyectos creativos que me invitan a pensarme distinto. Estoy en un momento de mucho autoconocimiento y creatividad explorando todas las posibilidades que tiene el arte para conectar. En el libro escribí: “Desnudarme para encontrarme, reconocerme para rearmarme, representar para no repetir jamás el dolor, mostrarme para que me veas sana de nuevo, explicitarme mujer para llegar a serlo” porque, como dijo Simone de Beauvoir, “No se nace mujer: se llega a serlo”.

Mérito Luciana Peker (Infobae).

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