Gualterio vive en Entre Ríos y la cuarentena lo agarró sin conexión en la casa, pero aún así logró pasar a segundo año. Su historia se conoció y obtuvo lo que tanto quería, tener internet en su hogar.
No poder ir a la escuela por la pandemia del coronavirus para Gualterio no fue un impedimento para estudiar. Como tampoco no tener Internet en su casa. Lejos de quedarse quieto, resolvió el problema y durante todo el año se subió a un molino donde tenía señal para recibir y mandar la tarea.
Después de la publicación que uno de sus maestros hizo en Facebook y de la repercusión que tuvo la nota publicada en los medios, las buenas noticias llegaron para este chico de 13 años que pasó a segundo año en la Escuela Agrotécnica N° 2 Justo José de Urquiza, de Entre Ríos.
Una empresa proveedora de internet se puso en contacto con la familia y hace unos meses instaló la antena para que Gualterio pueda seguir estudiando. El chico vive a 60 kilómetros de la escuela y al igual que muchos de sus compañeros iban a dormir allí. Llegaban los domingos y se quedaban hasta el viernes. Ahora, con la vuelta de las clases presenciales asisten una semana al establecimiento y la siguiente estudian desde sus casas.
Arturo Barhich, fue su profesor de historia y geografía hasta el año pasado y lo recuerda como un “chico especial y con ganas de superarse”. Pasó de año sin problemas y con muy buenas notas. A pesar de las carencias nunca se atrasó en la entrega de las tareas.
Barhich también contó que el Chaqueño Palavecino se conmovió con la historia y pidió hablar con el Gualterio. Charlaron por teléfono y el cantante le regaló una guitarra ya que le encanta la música y es muy buen recitador.