La diputada provincial Cintia Gómez, del PRO, presentó un proyecto para eliminar las dos semanas de vacaciones de invierno de los legisladores de Mendoza. La iniciativa ingresó a la Legislatura a pocos días del inicio del receso previsto entre el 6 y el 22 de julio y plantea que ambas cámaras continúen con su actividad habitual.
La legisladora argumentó que los problemas de la provincia no se detienen durante julio y sostuvo que el régimen actual representa un privilegio. También remarcó que algunos diputados asumen el 1 de mayo y, apenas dos meses después, acceden a un período de descanso, situación que comparó con el sector privado.
En el proyecto, Gómez señaló que las instituciones públicas deben adaptarse a las demandas actuales y afirmó que la continuidad de la actividad parlamentaria permitiría fortalecer el vínculo entre la ciudadanía y sus representantes. Además, aclaró que la propuesta no pretende afectar los derechos laborales del personal administrativo de la Legislatura.
Desde Cambia Mendoza rechazaron la iniciativa y la calificaron de "populista". Los legisladores oficialistas defendieron el funcionamiento del Parlamento provincial y explicaron que el receso coincide con las vacaciones acordadas en paritarias para los trabajadores administrativos, entre ellos los taquígrafos, cuya presencia resulta necesaria para el desarrollo de las sesiones.
Frente a ese planteo, Gómez respondió que la actividad podría sostenerse mediante un sistema de reemplazos, tal como ocurre en otras áreas del Estado. Como ejemplo mencionó el funcionamiento de hospitales y fuerzas de seguridad durante los períodos de vacaciones.