El día de ayer se llevó a cabo un allanamiento policial en el autódromo Fangio, de la ciudad de Rosario. El operativo puso en evidencia un histórico esquema de sexo por dinero en las carreras nacionales.
Ayer por la tarde, la Unidad de Investigación sobre Trata de Personas de la Policía Federal ingresó en el autódromo Juan Manuel Fangio de Rosario, en una carrera de la categoría Turismo Nacional, bajo las órdenes del juez Rodolfo Canicoba Corral con una investigación a cargo del fiscal Franco Picardi y el apoyo de la PROTEX, el ala de la Procuración dedicada a investigar delitos de trata de personas con los fiscales Marcelo Colombo y Alejandra Mangano.
De esta forma se desbarató un esquema histórico que degrada la trastienda del automovilismo con las mujeres como objetos. El Programa Nacional de Rescate entrevistó a quince mujeres al final del día, “promotoras” a simple vista. Dos personas fueron detenidas en el lugar: la proxeneta y su chofer.
Hubo un tercer detenido que no estaba en el lugar, sino lejos. Su potencial rol es más inquietante. Es, según pudo saber Infobae de altas fuentes de la causa, un empresario de peso en el rubro de los autos con una prominente concesionaria en la zona de Pilar, con dos empresas vinculadas al rubro. Lo arrestaron mientras entraba a su casa en el country Ayres del Pilar, imputado por el delito de facilitación y promoción de la prostitución. Supuestamente iba a viajar a la carrera en el helicóptero, pero no llegó. Tiene 77 años de edad.
La acusada de ser la proxeneta de las 15 mujeres es K.L, de 44 años, con domicilio en La Tablada, curiosamente registrada en los rubros de gastronomía de la AFIP y que trabajó hasta 2018 en una empresa de gestión empresarial investigada por facturas apócrifas. Le encontraron 118 mil pesos en efectivo y documentación referente a las mujeres que controlaba, además de dos cheques en blanco.
Así, los tres deberán ser indagados. El rol del empresario es particularmente preocupante: rara vez se vieron grandes capitalistas detrás del negocio del sexo en las carpas del automovilismo, controlado por proxenetas y bolicheros. En mayo de 2014, la Policía de Entre Ríos encontró en Nogoyá a 14 mujeres, entre ellas una menor de 16 años, que venían del autódromo de Concepción del Uruguay. La menor era santafesina. Según un artículo de Diario Uno, su familia sabía que era prostituída.
En junio de este año, Gendarmería encontró a ocho mujeres en las mismas condiciones en una carrera del TC en Rafaela, Mendoza, con otros tres detenidos.
Hasta el momento, la investigación del nuevo caso en Rosario apunta a clientes que eran espectadores, no pilotos.