Isah Auwal-Barde vive en Nigeria y creó un robot a partir de restos de basura capaz de imitar los movimientos de una persona. Como no tenía financiamiento, usó cables de cobre, tuberías, cartón y metales para construirlo.
Para que funcione iTech, la persona debe colocarse un chaleco y hacer los movimientos que desee que sean imitados por el robot. Según el joven, el invento tiene la intención de "poder producir robots que puedan usarse para abordar los desafíos de seguridad a los que se enfrenta Nigeria".