La morosidad del sistema financiero argentino alcanzó su nivel más alto en las últimas dos décadas, según afirmó el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, quien alertó que casi siete millones de personas ya no están en condiciones de acceder a un crédito. El funcionario vinculó esa situación con el deterioro de los ingresos y las dificultades que atraviesan las familias para afrontar sus compromisos financieros.
Durante una entrevista, Cuattromo explicó que el acceso al crédito dejó de ser una herramienta para impulsar proyectos personales o productivos y pasó a utilizarse para cubrir gastos cotidianos. En ese sentido, sostuvo que quedar fuera del sistema financiero afecta decisiones básicas, como mudarse, iniciar un emprendimiento o realizar mejoras en una vivienda.
El titular del Banco Provincia señaló que la mora de las familias pasó del 12,1 al 12,7 por ciento entre abril y mayo, mientras que entre los jóvenes de 18 a 30 años supera el 40 por ciento. Además, recordó que desde diciembre de 2023 se cerraron alrededor de 500.000 cuentas sueldo, un dato que, según indicó, refleja el deterioro del empleo formal y la pérdida de capacidad de pago.
Cuattromo también atribuyó parte del escenario actual al endurecimiento monetario registrado durante 2023, cuando las tasas de interés alcanzaron niveles cercanos a los tres dígitos. A su entender, muchas familias asumieron deudas que luego no pudieron sostener, una situación que hoy se refleja especialmente en el uso de las tarjetas de crédito para afrontar tarifas, combustible y consumos básicos.
Frente a este panorama, el Banco Provincia informó que durante el primer semestre refinanció deudas por 280.000 millones de pesos mediante cerca de 80.000 acuerdos, una cifra que quintuplica la registrada en el mismo período de 2025. La entidad indicó que esas renegociaciones permitieron reducir el peso de las cuotas sobre los ingresos familiares del 35 al 22 por ciento.
Finalmente, Cuattromo consideró que la recuperación dependerá de una mejora sostenida del empleo y de los salarios. Según remarcó, mientras esas variables no se recompongan, continuará creciendo la cantidad de personas que ingresan en mora y quedan excluidas del sistema crediticio.