La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una reforma al Código Contravencional impulsada por Jorge Macri que endurece las sanciones contra trapitos y limpiavidrios. La iniciativa obtuvo 36 votos positivos y establece penas de detención efectiva, además de ampliar las herramientas de control para las fuerzas de seguridad.
Con la nueva normativa, quienes ejerzan la actividad de manera ilegal podrán recibir penas de entre 10 y 30 días de detención en la vía pública. En el caso de eventos masivos donde se compruebe la existencia de grupos organizados, las sanciones se elevarán a un rango de entre 20 y 50 días de arresto.
SI SOS TRAPITO, TE METO PRESO.
— Jorge Macri (@jorgemacri) June 18, 2026
Aprobamos una ley para meter presos a estos delincuentes que se creen dueños de la calle y viven de extorsionar a la gente de bien.
Ley y orden. pic.twitter.com/Wxe7qmywDS
La legislación también apunta contra quienes organizan, promueven o coordinan estas actividades. Para esos casos se prevén penas de hasta 60 días de detención. Además, cuando existan situaciones de intimidación, amenazas, violencia o conductas agravadas, las sanciones podrán duplicarse.
Otro de los cambios relevantes es el aumento de las multas económicas. Las sanciones que anteriormente tenían montos considerablemente menores pasarán a partir de las 1.200 unidades fijas, equivalentes a más de un millón de pesos, y podrán llegar hasta las 7.000 unidades fijas según la gravedad de cada caso.
La norma amplía además el alcance de los controles en eventos masivos. La zona de restricción se extenderá hasta 50 cuadras alrededor del lugar donde se desarrolle el espectáculo y los operativos comenzarán seis horas antes del inicio y finalizarán tres horas después de concluida la actividad.
La reforma también incorpora sanciones para clubes, entidades u organizadores que tengan participación directa o indirecta en estas prácticas. Las multas podrán alcanzar las 20.000 unidades fijas y se habilitan clausuras de hasta 90 días para las instituciones involucradas.
Por otra parte, durante la misma sesión legislativa se aprobó el endeudamiento por hasta 1.350 millones de dólares destinado a financiar la construcción de la Línea F de subte. La autorización fue respaldada por 56 votos afirmativos y permitirá avanzar con la primera nueva línea de la red porteña en 25 años.
El proyecto contempla un recorrido de 9,8 kilómetros que conectará barrios del sur y del norte de la Ciudad, además de facilitar combinaciones con el resto de las líneas existentes para mejorar la conectividad del sistema de transporte.