Aunque no aparece en el documental de Netflix sobre el crimen de Fernando Báez Sosa, Julieta Rossi sigue cargando un vínculo que trasciende el paso del tiempo y la exposición mediática. En 2020, cuando ocurrió el asesinato en Villa Gesell, Julieta tenía 18 años y decidió alejarse totalmente de las cámaras para cuidar su intimidad. La decisión fue explicada tanto por su padre como por el papá de Fernando, quienes remarcaron el fuerte impacto emocional que vivió la joven.
Hoy, Julieta reconstruye su vida desde el arte. Es bailarina profesional y supera los 380 mil seguidores en redes sociales, donde muestra parte de su trabajo. Da clases, protagoniza videoclips y formó parte de shows junto a artistas como Ecko, Connie Isla, Aitana y Flor Vigna. Además, en 2023 viajó a Los Ángeles para estudiar en el prestigioso Millennium Dance Complex, lugar de formación de figuras del pop internacional. Volvió en 2024 para continuar perfeccionándose en ese mismo nivel.
En una de sus últimas publicaciones, los usuarios notaron un detalle que habla más que mil palabras: un tatuaje con la frase “Te amo”, escrita originalmente por Fernando en una carta y que ella decidió llevar grabada para siempre. El gesto emocionó a quienes siguen el caso desde sus inicios y recuerdan aquel romance adolescente truncado por una tragedia que conmovió al país.