Religión

La historia detrás de los milagros de San Cayetano

Cada 7 de agosto miles de fieles se congregan en las iglesias para honrar al “patrono del pan y el trabajo”. La vida del hombre que se convirtió en uno de los santos más amados por creyentes argentinos

Cuenta la historia que, Cayetano di Thiene servía y visitaba a las personas desamparadas. Su amor a Jesucristo y al prójimo lo llevaron a consagrarse a ellos. Así —cuentan los investigadores de su vida— fundó un hospital en Venecia en el que encontró a una joven que estaba a punto de perder una pierna devorada por la gangrena. Envuelto en su fe le sacó la venda, le besó la pierna herida e hizo la señal de la cruz frente a ella. Al otro día, los médicos que preparaban a la muchacha para la amputación vieron que estaba curada.

Ese fue el primer milagro que se le atribuyó a Cayetano y que lo encaminó a dedicarse a buscar en la religión su lugar.

Cayetano di Thiene llegó al mundo 1 de octubre de 1480 en Vicenza (Italia) en el seno de la familia de los condes de Thiene. Fue el último de los tres hijos del conde Gásparo di Thiene —un militar que murió en 1492— y de la condesa María Da Porto, una laica que se consagró a la orden de Santo Domingo.

Fue bautizado con el nombre de un tío que era canónigo docente de Derecho en la Universidad de Padua, fallecido poco antes de su nacimiento.

En 1503, recibió el doble doctorado en Derecho Civil y Canónico por la Universidad de Thiene. Poco más tarde, fue nombrado protonotario apostólico en la corte del papa Julio II, en Roma.

Desde ese lugar ayudó a reconciliar a la Santa Sede con la República de Venecia y posteriormente se retiró de la vida cortesana, en 1513, para fundar una sociedad de sacerdotes y prelados, el Oratorio del Amor Divino. En 1514 fue ordenado sacerdote.

Ya dedicado de lleno a la vida religiosa fue confesor y fundó el Ospedale degli Incurabili, un hospital para enfermos incurables donde conoció a la joven del primer milagro.

Corría 1515 cuando Martín Lutero peleaba en Alemania contra el comercio de indulgencias, lo que terminaría dividiendo a la Iglesia. Cayetano dedicaría su vida a luchar contra la Reforma protestante luterana.

Cayetano vivió en total austeridad y sus promulgaciones de pobreza enojó a los clérigos que querían seguir disfrutando de las comodidades, pero cientos de jóvenes romanos se unieron a la vida de Clérigos Regulares que Cayetano proponía.

Murió el 7 de agosto de 1547, a los 67 años, a causa de una enfermedad.

Fueron la dedicación al servicio, su bondad y el amor de sus seguidores los hechos más relevantes que lo convirtieron en beato para honrar su vida.

Fue beatificado el 8 de octubre de 1629 por el papa Urbano VIII y canonizado el 12 de abril de 1671 por el papa Clemente X. Desde entonces, la Iglesia Católica lo reconoce como San Cayetano, el santo de la Providencia, Patrono del pan y del trabajo.

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