No cabe ninguna duda de que una de las industrias que más ha crecido durante la última década es la industria del sexo. A partir del cambio socio cultural, la sociedad se ha abierto a nuevas prácticas en el ámbito sexual. En base a esto, distintas empresas han podido estudiar a sus consumidores.
Como consecuencia, inmediatamente surgieron las tendencias y las modas. Es por ello que la marca sueca de juguetes sexuales Lelo ha elaborado un exhaustivo análisis, junto a un panel de expertos, para determinar cuáles son las tendencias que se impondrán en 2020.
Si bien 2019 estuvo marcado por el bondage, un estilo de sexo en el cual se basa en inmovilizar a la otra persona, 2020 parece ir en un sentido completamente contrario.
Según los expertos, este 2020 se caracterizará por el cuidado personal y el amor. Es muy posible que la industria sexual tienda a desarrollar y explotar el factor del placer femenino:
“Creo que las mujeres se sentirán cada vez más cómodas con el uso de la tecnología, especialmente aquellas centradas en el placer femenino, como los vibradores del clítoris” explica Laurie Mintz, autora de “Becoming Cliterate” y “A Tired Woman’s Guide to Passionate Sex”.
Por otro lado, se estima que las personas buscarán conectarse a un nivel mayor de profundidad a la hora de tener sexo. Si bien el sexo casual no dejará de existir, centrarse en experimentar emociones profundas, para ello una conexión sentimental entre la pareja es determinante, es la moda que asoma.
Otra de las tendencias que promete ser desarrollada durante este año tiene a los productos de origen CBD, Cannabidiol, como centro de atención.
Durante este año, numerosos estudios han detallado el consumo de drogas a la hora de tener sexo para elevar la sensación de placer. Si eso pudiese ser factible, pero bajo la forma de un gel completamente sano y natural, sería un paso enorme hacía la salud de las personas. Es por ello que la industria buscará desarrollar productos derivados de la marihuana.
La tecnología también jugará un papel importante durante 2020. Si bien todavía no han podido penetrar en un mercado masivo, los robots sexuales y las experiencias en realidad virtual son experiencias que pueden ampliar sus consumidores. Será cuestión de abaratar costos para que se vuelva accesible.