Dos influencers creadas con inteligencia artificial comenzaron a ganar visibilidad durante las últimas semanas por la difusión de contenido político alineado con el oficialismo. Bajo los nombres de “Lucía Libertaria” y “Julia Riojana”, los perfiles acumularon miles de visualizaciones en Instagram mediante videos protagonizados por personajes que aparentan ser personas reales.
Las publicaciones utilizan escenarios y situaciones cotidianas, aunque tanto la imagen de las protagonistas como su identidad son artificiales. Desde esas cuentas abordan temas económicos y asuntos de la agenda pública con un discurso de derecha, pensado para intervenir en la conversación política dentro de las plataformas digitales.
El formato suma así una nueva herramienta a la comunicación partidaria: figuras hiperrealistas que pueden producir mensajes políticos sin necesidad de una persona frente a cámara. La apariencia humana de los personajes también abre interrogantes sobre qué tan evidente resulta para los usuarios que están frente a contenido generado mediante inteligencia artificial.
La aparición de “Lucía Libertaria” y “Julia Riojana” vuelve a poner el foco sobre la transparencia y la identidad virtual en la comunicación política. El punto central pasa por distinguir cuándo un mensaje proviene de una persona real y cuándo detrás de esa imagen existe un personaje completamente sintético.