El presidente Javier Milei fue el encargado de cerrar la Derecha Fest en Mar del Plata, un festival libertario realizado en un club de playa de la ciudad, donde pronunció un discurso de alto voltaje político en el que defendió el liberalismo, reivindicó su gestión y prometió profundizar el rumbo de gobierno. La jornada formó parte de una agenda intensa que incluyó actividades públicas y contacto directo con militantes y simpatizantes.
Durante su mensaje central, Milei sostuvo que su proyecto político apunta a una transformación profunda del país y afirmó que “vamos a seguir cambiando hasta que seamos el país más libre del mundo”, una de las frases más celebradas por el público presente. En ese marco, destacó la propiedad privada como uno de los pilares centrales de su ideología y remarcó que no hay acto más justo que ser dueños del propio tiempo y del fruto del trabajo.
El mandatario también se refirió a su gestión y aseguró que “mostré en estos dos años que el liberalismo es superior”, ante una audiencia que acompañó cada intervención con cánticos y consignas. En su argumentación, apeló a metáforas para cuestionar la intervención del Estado en la economía y advirtió que quienes intentan dirigir el crecimiento económico terminan generando estancamiento. En ese sentido, lanzó una crítica directa a la política tradicional al señalar que “para los políticos todo es gasto público y choreo”.
Uno de los momentos de mayor tensión llegó cuando Milei apuntó contra Cristina Kirchner. En un tramo de su discurso afirmó que la justicia social no era justicia y que lo que se presentó como libertad en el pasado fue en realidad una prisión estatal, al tiempo que sostuvo que la única prisión debería ser para los chorros, en una referencia directa a la expresidenta. El Presidente acompañó con gestos los cánticos del público que aludían a su condena judicial, lo que elevó el tono político del cierre.
Además, Milei amplió su crítica hacia el sector privado al sostener que la responsabilidad no es solo política y que las sanciones deberían alcanzar también a quienes hacen negocios turbios, reforzando un discurso que combina confrontación ideológica, denuncia y apelación directa a su base militante. Con ese mensaje, el Presidente cerró la Derecha Fest en Mar del Plata, consolidando un acto de fuerte contenido simbólico para el espacio libertario.