Jóvenes

Por qué la adolescencia es una etapa tan complicada

Los adolescentes, por sentirse vulnerables, se muestran desafiantes, pero precisan del amor y la comprensión de los padres.

Los jóvenes desde siempre han tenido y tienen características particulares, independientes de su origen, sociedad de pertenencia o momento histórico en el cual les toca vivir. Cuando se ingresa en la adolescencia, se comienza una etapa que se caracteriza por la búsqueda de la identidad y la adquisición de independencia.

Es ente época que se establecen códigos de una relación diferente con la familia y los amigos empiezan a tener una influencia y presencia muy marcada. Esta transición normal entre la niñez y la adultez marca la elaboración de lo que llegará a ser la identidad definitiva.

Desde un punto de vista psicológico, el adolescente realiza tres duelos:

1) La pérdida del cuerpo infantil, que transforma las representaciones de niño incluyendo el reconocimiento de lo genital y de la función reproductora.

2) El duelo por tener que dejar atrás la infancia, etapa casi paradisíaca de completitud, donde sus deseos podían, en general, ser siempre satisfechos.

3) El duelo por la caída de los padres como ideales, con la inserción en el mundo y la búsqueda de otros modelos.

Según, Julia Kristeva (escritora, filósofa y psicoanalista búlgara) define la adolescencia como una “enfermedad de idealidad” ya que los jóvenes necesitan creer en nuevos ideales que no siempre las sociedades modernas les provee. Esa búsqueda los afecta de manera dual: por un lado buscan modelos en los que confiar y, por otro, asisten con sorpresa a una propia transformación, que los confunde.

Desde el punto de vista cerebral, el cerebro no completó aún su maduración definitiva, que recién se afirma pasados los 20 años. A la hora de tomar decisiones predominan las emociones sobre los juicios racionales. El motivo es que la región límbica (sede de lo emocional) prevalece sobre la corteza prefrontal (lugar donde se procesan, controlan las emociones y se toman decisiones racionales). Por otro lado, están muy activados los receptores donde actúa la dopamina, sustancia química que se vincula con las conductas impulsivas, desafiantes y riesgosas.

Las hormonas sexuales están en franco incremento, en especial la testosterona, en ambos sexos. La hormona melatonina también aumenta, lo cual permite explicar tanto las excesivas horas que necesitan dormir como la tendencia noctámbula de los hábitos cotidianos.

En resumen, la rebeldía, la oposición, la terquedad, la independencia, el mal humor, la actitud anti autoridad, los cambios de estados de ánimo o lo inexplicable de ciertas conductas son consecuencia de la suma de cambios psicológicos y orgánicos que no han terminado aún de consolidarse.

Por sentirse vulnerables, los adolescentes se muestran desafiantes, pero igual precisan del amor y la comprensión de los padres, aunque expresen que “no los necesitan”. Después llega, en general, la madurez.

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