Ricardo Quintela llamó a un paro y movilización “masiva” contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno y aprobada en el Congreso, en medio del proceso que esta semana tendrá su definición en el Senado. El gobernador de La Rioja sostuvo que la iniciativa afecta a la sociedad y cuestionó con dureza el rumbo de la administración nacional.
“El Gobierno está destruyendo todo en la Argentina, pero lo más grave es que está destruyendo la esperanza de la gente”, afirmó el dirigente peronista, al advertir sobre el impacto social de las medidas económicas y laborales.
En declaraciones radiales, Quintela propuso un esquema de medidas de fuerza crecientes, con paros de 24, 48, 72 y hasta 96 horas, e incluso una protesta por tiempo indeterminado, con el objetivo de que la ley sea modificada o eliminada. En ese marco, planteó que la CGT, los gobernadores y la oposición deben encabezar una convocatoria amplia.
El mandatario también cuestionó la falta de conducción opositora clara y sostuvo que es necesario construir una propuesta política que recupere la expectativa social y genere empatía con la población.
Además, expresó su malestar con gobernadores y legisladores peronistas que facilitaron el quórum para el tratamiento de la reforma laboral en el Congreso. Manifestó “dolor, impotencia y desazón” por ese acompañamiento y pidió que quienes respalden al oficialismo se identifiquen políticamente con ese espacio, en medio de las tensiones internas dentro del peronismo.