Tiene 72 años y lideraba una banda que operaba en el país desde 2003. Se hacía pasar por productor de TV para filmar a los chicos.
La Policía de la Ciudad desmanteló una red de pornografía infantil que, según sospechan, opera en la Argentina desde el 2003. El horror se destapó gracias a un error inesperado de uno de sus miembros: un policía retirado que llevó su computadora a arreglar. A raíz del material que los técnicos encontraron en el disco rígido, se inició una causa que ya desencadenó en siete allanamientos.
El caso empezó en marzo, cuando un vecino del barrio de Flores, de 71 años, llevó su computadora personal a un service especializado. El exoficial quería que los expertos le realizaran un backup de sus archivos.
Allí, los técnicos encontraron una gran cantidad de material pornográfico infantil. En los videos, aparecían chicos que tenían entre cuatro meses y 14 años. Los encargados denunciaron la situación en la Comisaría Vecinal 3-A de la Policía de la Ciudad.
A partir de ese momento, durante seis meses, investigaron el modus operandi del policía retirado y los archivos que habían obtenido gracias a su descuido. Según trascendió, se hacía pasar por productor de tiras juveniles para engañar a sus víctimas.
Una vez que tuvieron las pruebas suficientes, los oficiales lo detuvieron este jueves en su casa de la calle José Bonifacio al 3000, en Flores. En el allanamiento, secuestraron dos computadoras de escritorio, una tablet, dos celulares, tres filmadoras, un conversor de video VHS a CD, un equipo de radiofrecuencia UHF, un maniquí de un nene vestido con uniforme escolar, cartelería, revistas y publicidad de un programa de TV infantil, genitales de látex, cientos de papeles con anotaciones a mano del imputado donde tenía registrados estados de redes sociales, comentarios y likes de contactos de menores de edad.