Alimentación

Secretos para congelar y descongelar tus comidas

Para ayudarnos a entender qué si y qué no a la hora de congelar los alimentos, los especialistas hablan de la regla del 3 por 3. No debemos guardar nada por más de tres meses en el freezer, tres semanas en la heladera sólo si el producto está cerrado herméticamente y tres días si no lo está.

Recipientes adecuados:

El guardado y envasado: Importante. No sólo por la seguridad alimentaria sino para ver, y saber qué tenemos. Las bolsas y envases aptos para congelar deben estar bien cerrados sin dejar ninguna parte de la comida expuesta. Hay que dejar por lo menos dos centímetros hasta la puerta y hasta el techo ya que en general los alimentos aumentan su volumen cuando se congelan.

Bolsas. No todas las bolsas de almacenamiento son iguales. Cuando vayas a almacenar líquidos las bolsas deben ser más gruesas que para sólidos y el cierre debe ser hermético. Es además importante dejar, en el caso de líquidos, un pequeño espacio de aire para permitir la expansión al congelarse el contenido. No obstante, siempre hay alguna bolsa que puede tener una falla en el cierre, por lo que hay que revisarlas presionándolas manualmente antes de meterlas en el freezer.

Líquidos. Si vas a hacer y congelar varias preparaciones líquidas a la vez, siempre hay que poner las que tienen más líquido, o son más pesadas, como sopas y salsas por arriba de todo.

Verticalmente. Cuando llenes las bolsas con caldos o salsas hay que tener una forma de mantenerlas paradas para evitar derrames durante su llenado. Pueden usarse cajas de cartón o recipientes plásticos que permitan mantener y llenar la bolsa en forma vertical.

Los recipientes de plástico son los más aconsejables porque cierran herméticamente y son perfectos para alimentos con líquidos. Una vez llevado a cabo su proceso de descongelación, podrás meterlos en el microondas.

Los de aluminio también son buena opción. No los podrás meter en el microondas, pero sí en el horno.

Los de vidrio son ideales para caldos y purés, pero hay que ver si aguantan temperaturas muy bajas, sobre todo los más finos.

Etiquetar. Es fundamental saber en qué fecha lo guardamos para saber hasta cuando tenemos tiempo de consumirlo. Además, al anotar qué es no nos confundimos al descongelar ciertos cortes de carne o salsas.

Repartir. Calcular cuántos van a comer en casa para guardar la carne ya trozada y no descongelar demás. Cuando se guardan sobras de la comida lo mejor es hacerlo en porciones individuales.

La temperatura ideal es -18ºC y esto permite que se conserve bien carnes y pescados. A menos de -24ºC, los alimentos pierden propiedades y texturas.

Qué no debemos freezar:

Las comidas grasas, el queso y la crema no son buenos porque pierden su textura. Los quesos tiernos aguantan un poco mejor, pero, a no ser que vayas a fundirlo, es mejor mantenerlos lejos de las bajas temperaturas.

Las carnes más grasas o los chacinados, aguantan menos tiempo

Los alimentos ricos en agua, que se van a consumir crudos, no se deben congelar. Es el caso de los tomates (para ensalada), lechuga, apio, pepino y fruta en general. Para congelar las verduras se recomienda escaldarlas previamente y así neutralizar la actividad de las enzimas.

El huevo se congela sin cáscara y dentro de un recipiente hermético.

Cómo descongelar:

Otro paso muy importante es el descongelado. Lo que todos recomiendan es hacerlo con tiempo y que se vayan descongelando en la heladera. Si son productos envasados, la etiqueta te dirá la mejor manera. Lo descongelado hay que comerlo lo antes posible y no se debe volver a congelar, porque la carga bacteriana puede aumentar considerablemente.

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