Un comerciante de San Martín relató una fuerte caída de su actividad y aseguró que pasó de tener 1.200 empleados a solamente 300, además de verse obligado a cerrar una de sus fábricas. Según explicó, el deterioro se produjo en medio de la crisis económica y de un escenario que atribuyó tanto a las medidas de ajuste del Gobierno nacional como a la apertura de importaciones.
“Teníamos 1.200 empleados, ahora solo 300”, sostuvo el empresario al describir la magnitud de la reducción. También explicó que debió cerrar una fábrica y que actualmente mantiene en funcionamiento una sola planta, mientras intenta sostener la actividad con una estructura mucho más chica.
El impacto también se refleja en el espacio utilizado para producir. “Antes usábamos 50 mil metros y ahora 6 mil nomás”, señaló, una comparación que buscó graficar el retroceso que atravesó su empresa durante los últimos años.
El testimonio fue difundido por Data Diario, que presentó el caso como parte de las consecuencias que la situación económica está generando sobre la industria nacional. Desde ese enfoque, el comerciante apuntó especialmente a la competencia de productos importados y a la caída de la actividad interna.
El relato vuelve a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a distintos sectores productivos: cuánto puede resistir la industria frente a un escenario de menor consumo, ajuste y mayor ingreso de productos extranjeros. En este caso, el empresario asegura que la respuesta ya tuvo consecuencias concretas, 900 puestos de trabajo menos y una fábrica cerrada.