Benjamín Fernández tiene 16 años y combina sus estudios con el trabajo para colaborar con su familia. Cada noche, después de salir de la escuela, se instala en la esquina de avenida Alem y Mate de Luna, en San Miguel de Tucumán, donde vende pizzas para generar ingresos.
El joven es estudiante de la Escuela de Comercio número 2 y decidió salir a trabajar para acompañar la situación económica de su hogar. Según contó, el objetivo principal es ayudar a sus padres y aportar a los gastos cotidianos.
La rutina se repite todos los días. Tras la jornada escolar, comienza su actividad en la calle, incluso en condiciones adversas como el frío o la lluvia. A pesar de las dificultades, mantiene su decisión de continuar con el emprendimiento.
Además de su trabajo, Benjamín proyecta crecer a futuro. Entre sus metas, menciona la posibilidad de desarrollar un negocio propio y mejorar la calidad de vida de su familia, sin dejar de lado su formación educativa.
Su historia tomó visibilidad en redes y medios locales, donde vecinos destacaron su esfuerzo. Quienes quieran colaborar pueden acercarse a su puesto o ayudar a través de transferencias, mientras el joven continúa sosteniendo su rutina entre estudio y trabajo.