El día de ayer se dio a conocer la noticia de Magdalena Leguizamón, una mujer de 67 años, quien se recupera en terapia intensiva de la clínica Ceni de Quilmes tras que un médico, de otro sanatorio, le cortó la pierna equivocada. Hoy mismo, Gonzalo Cardoso, el traumatólogo que realizó el procedimiento culpó del hecho a su compañero Rafael Mariano Rico Nuñez, cirujano cardiovascular.
"Yo amputé la pierna que me dijo Rico", aseguró Gonzalo Cardozo, el traumatólogo que el lunes a la noche le realizó la intervención en el Nuevo Sanatorio Berazategui. Rico Núñez es el cirujano fue quien firmó la derivación al quirófano. En estos momentos, ambos se encuentran imputados por "lesiones culposas".
La investigación está siendo encabezada por la fiscal Karina Santolin de la Unidad Fiscal de Investigación Judicial N°7 de Berazategui. Fue la encargada de ordenar este miércoles un allanamiento en el sanatorio donde se secuestró el original de la historia clínica de la paciente.
Si bien ambos doctores están en la mira de la Justicia, la fiscal apunta directamente contra Cardozo, el médico que amputó. Rico Núñez está imputado "por dichos de la denunciante", detalla Santolin. Habla de Mayra Fernández, una de las hijas de Magdalena, a quien el traumatólogo le dijo que en el quirófano hizo lo que hizo por indicación de quien firmó la orden para la intervención.
Magdalena fue internada por una infección en los dedos de los pies el 16 de julio. La amputación había sido programada para el miércoles pero el domingo le anunciaron a la familia que debía adelantarse al lunes. Finalmente, el lunes, alrededor de las 19, se produjo el corte de la extremidad. Seis días atrás, Cardozo fue quien le amputó el cuarto dedo del pie derecho a la jubilada por esa infección. "El dedo presenta necrosis producto de la diabetes", le explicaron.
En tanto, para las 10 de la mañana de este jueves se había pautado una "inspección de oficio" en el Nuevo Sanatorio Berazategui, por parte del Ministerio de Salud de la Provincia. Ese centro de salud, en el que Magdalena ya había entrado al quirófano por otra intervención -una gástrica- continúa en el más estricto silencio.
Pero PAMI, la obra social por la que ahí se atendía la mujer diabética, suspendió todas las cirugías programadas y explicó que derivará a los pacientes a “otros prestadores de la zona”. La fiscal aseguró que no tuvo contacto con las autoridades de ese sanatorio porque, por el momento, no encuentra el sentido de incluirlos en la causa.
La historia clínica de Magdalena fue secuestrada y será analizada por peritos médicos al momento de realizar la pericia sobre la extremidad que aún mantiene la paciente. La clave es determinar, más allá de la opinión que darán los médicos de la clínica de Quilmes, si en principio, el lunes a las 7, cuando la mujer fue ingresada al quirófano, "ambas piernas o alguna de las dos" presentaban un cuadro necroso compatible con la derivación a la amputación. Fuentes judiciales señalaron que recién cuando concluya las pericias a la paciente y sobre su historial se citará a declarar a los profesionales imputados.