La fundación Bunge y Born presentó un informe en el que advierte sobre la problemática que aqueja al sistema de salud de la nación. En el mismo explica que el año pasado se aplicaron aproximadamente 1.100.000 dosis menos que en 2017.
Por cada día hábil que transcurre alrededor de 310 chicos no reciben la vacuna que necesitan, eso resulta en casi 75 mil pacientes al año. Estas cifras representan un factor de peligrosidad gigante. El “Informe de Confianza y Acceso a las vacunas (ICAV)” busca reflejar y prevenir que se esta baja solo puede repercutir en un aumento susceptible de las enfermedades inmunosuprimibles.
Hay que destacar que este documento hace foco en la población que debió e intentó vacunarse, pero no logró hacerlo por faltas de insumos en las instituciones responsables. El problema radica en el Estado que debe garantizar la compra de las dosis en tiempo, forma y cantidad pactadas. Asimismo, como la correcta distribución en todo el territorio argentino. Sólo de esta forma puede efectivizarse el calendario de vacunación pactado.
Estos resultados buscan prevenir sobre un posible baje en el efecto rebaño en aquellas enfermedades que no están siendo correctamente inmunizadas en los niños. “Efecto Rebaño” se denomina al concepto que se produce al vacunar una parte la población y de esta forma proporciona una protección indirecta en la fracción no vacunada. Mientras menor sea la fracción de individuos sin recibir la dosis planteada, mayor es la probabilidad de infección en la sociedad.