En algún momento tuvo su "cuarto de hora" de fama en Showmatch. Pero vendió todo y abrió un par de restaurantes en la madre patria.
Marcelo Tinelli siempre tuvo ojo clínico para ver lo que a otros se les pasaba de largo y descubrir figuras donde el resto observaba gente común y corriente. Así como alguna vez reparó en Pedro Alfonso y lo convirtió en una estrella, o así como transformó en personalidades populares al Chato Prada o a Fede Hoppe, también le dio fama y reconocimiento a Manuel Navarrete, otro hombre de su escudería. Laburador, simpático, bonachón, querible, aquel productor que tuvo su cuarto de hora se fue a vivir a Valencia, España.
Lo llevaron, según contó él mismo en un reportaje que le dio al programa El Espectador, de la CNN Radio, la inseguridad, la inestabilidad económica y la falta de horizontes para su hijo adolescente de 14 años. "Acá es distinto. Acá se respeta todo. Acá hay problemas, guarda, pero es muy diferente. Acá importan la cultura, el respeto, las leyes, acá mi hijo estudia y estamos tranquilos porque no hay tantos problemas de robo como en la Argentina", explicó.
"Guarda, no es que nos fuimos de un día para el otro. Para nada. Fue una decisión muy pensada y muy evaluada con mi esposa y también con el resto de la familia", explicó Navarrete, que en algún momento hasta llegó a pasar por la pista de los certámenes de aquella época.
"Yo me había ido de Ideas del sur. Había renunciado. Pero yo no renuncié ni a Showmatch ni a Marcelo Tinelli. Renuncié a una empresa que era de Cristóbal López, que era algo diferente, ¿Se entiende? Incluso con Marcelo y con los muchachos cada tanto tengo contacto. Hace poco hablé con el Chato Prada y me dijo "fíjate si se puede hacer algo allá en España, porque sería interesante", manifestó Navarrete.
"Lo que hicimos fue vender los locales que teníamos allá y compramos una franquicia acá para vender pizzas y empanadas. Compramos 7 franquicias y por ahora abrimos dos locales donde atendemos a muchos argentinos, pero también a los que viven acá y que quieren comer algo rico. La empanada que más sale no es de la carne, sino la de pollo. Guarda, no es que yo estoy amasando o cocinando las cosas en el horno, no. Yo estoy en el manejo de los locales", explicó.
"La cosa va bien. No como esperábamos, pero camina. Pasa que está la pandemia y complicó todo. Me costó conseguir los papeles, incluso todavía me falta algo, pero ya estoy habilitado para vivir y trabajar acá y te puedo asegurar que es otra cosa. Claro que se extrañan mucho la televisión, los amigos, el fútbol, ver a San Lorenzo, hablar con la gente, pero yo le quiero dar otra vida a mi hijo, y acá es posible que la encontremos", explicó para finalizar Navarrete.