Tiene 19 años, es de Concordia, Entre Ríos, cuidad que quedó conmovida por la agresión que sufrió. Además de cantante es maquillador. Además, ya había participado en un programa de televisión.
Hace un par de meses, cuando caminaba las calles de su Concordia natal, al noreste de la provincia de Entre Ríos, Santiago Borda saludaba nada más que a los conocidos de siempre. Sus amigos, sus compañeros del cole, los vecinos que lo conocían, los comerciantes que lo atendían cada vez que iba a comprar.
Cuatro semanas atrás, La voz argentina lo transformó en una celebridad y el muchacho ya no puede ir tranquilo por la capital nacional de las naranjas y las aguas termales. Ahora todos quieren una foto con él.
Pero no todo es felicidad para el muchacho, ya que en las últimas horas tuvo que ser internado de urgencia porque había sido atacado ferozmente por su novio en un caso de violencia doméstica.
En Concordia, Santiago Borda no es Santiago ni es Borda, salvo por los profesores que debían llamarlo por el apellido. Allí todos los conocen, le dicen y lo llaman Santi. Las primeras cinco letras del nombre y nada más. Hace poco terminó el secundario y a sus mejores amigos les contó cuál era su sueño: viajar a Buenos Aires para probar suerte como cantante.
Ellos mismos escucharon su queja cuando la pandemia de coronavirus frenó por completo su deseo, y su lucecita de esperanza cuando les contó que se había anotado "para participar en un reality que se iba a hacer en Telefe". Antes ya había participado en un segmento de Pasión de Sábado.
Santi termino el cole y como casi todo el mundo quedó en una suerte de stand by por culpa del covid 19. Sin embargo, le sacó provecho al tiempo de quietud y se las arregló para hacer un curso de maquillaje, su otra pasión. Lo hizo de un tirón y demostrando que con las manos y la creatividad también es muy bueno.
En sus redes sociales, donde pasó de tener 2.000 seguidores a sumar los 130.000 que tiene ahora, subió un par de videos donde se pueden observar algunos de sus trabajos.
Santi siempre tuvo en claro sus gustos y sus preferencias por la ropa que salía de lo común o que no seguía "el mandato" que aun rige sobre muchos chicos en las ciudades del interior del país. Recostada sobre el Río Uruguay, Concordia tiene más de 150.000 habitantes y es la segunda localidad más habitada de la provincia de Entre Ríos detrás de la capital. Santiago siempre hizo la suya y se puso lo que le venía en gana. La familia lo apoyó con fuerzas y cariño.
En la guardia del hospital María Concepción Masvernat se sorprendieron cuando ese joven al que reconocieron de inmediato estaba tan lastimado y tenía las manos cortadas y sangrantes. El papá dijo que su pibe se había tropezado y había caído contra un vidrio.
Mucho no le creyeron, averiguaron y rápidamente trascendió el rumor de una fuerte pelea con su pareja, quien explotó de celos por una situación de la que no se brindaron mayores informaciones. Lo atendieron, lo curaron y lo mandaron de vuelta a su casa. Ahora, quedará en manos de la justicia saber que fue lo que pasó con “Santi”.