Olivia Jackson, doble de riesgo de cine oriunda de Estados Unidos, denunció que, tras haber participado de la última: “Resident Evil: Capítulo Final”, sufrió “horrendas” lesiones en un accidente de moto durante el rodaje. Debido a las mismas, afirmó que no podrá volver a ejercer su profesión.
Según la información difundida en The Hollywood Reporter, Jackson ya erradicó la demanda a la empresa productora del film. El hecho en concentro, habría ocurrido en septiembre de 2015, mientras la doble interpretaba a Alice, el personaje principal del filme que actúa Milla Jovovich.
Según la denuncia realizada, originalmente estaba previsto que Jovovich protagonizara una escena violenta, pero llegado el momento se le solicitó realizar "una en motocicleta, peligrosa y técnicamente compleja, en condiciones meteorológicas adversas". Para ello, la doble de riesgo debía conducir a toda velocidad directo hacia la cámara, la cual sería elevada por una grúa en el último instante.
Sin embargo, el operador de la grúa no reaccionó a tiempo y la motociclista impactó contra la cámara, la cual "le travesó el hueso del antebrazo y le arrancó la carne de su mejilla, dejando los dientes expuestos", asegura la damnificada. Asimismo, afirma que como resultado de esas lesiones "catastróficas", perdió su brazo izquierdo y debió ser puesta en coma inducido.
Jackson afirma que los productores la engañaron haciéndole creer que cualquier lesión durante el rodaje y las consecuentes pérdidas estaban cubiertos por un seguro. Pero tras el accidente, solamente recibió 33.000 dólares. Asimismo, mientras estaba en coma, los productores le habrían prometido a su esposo que se harían cargo de los costos tanto por los cuidados médicos como por la rehabilitación, aunque posteriormente se desdijeron al respecto.