Pediatras del Garrahan notaron que en el hospital se triplicaron los casos de bebés lactantes con deficiencias neurológicas graves -como apneas, convulsiones, desconexión del entorno social y retraso madurativo- relacionadas con la falta de vitamina B12. Luego de una investigación, descubrieron un patrón común: los bebés afectados se alimentaban exclusivamente de la leche materna y eran hijos de madres veganas.
La conclusión fue que el deterioro neurológico era consecuencia de la falta de esta vitamina provocada por los hábitos alimentarios extremos de las madres. “El incremento de los casos puede estar relacionado con la popularidad de las dietas veganas”, advierte el estudio.
Los médicos comenzaron a indagar en la relación entre veganismo -o dietas vegetarianas extremas- y determinadas deficiencias neurológicas en bebés lactantes luego de identificar casos similares que no respondían a ninguna enfermedad de base. Notaron, además, que los casos se triplicaron en los últimos dos años. La característica común en todos los pacientes era la deficiencia extrema de vitamina B12, dato que llevó a los pediatras a consultar cuáles eran los hábitos alimentarios de las madres, ya que se trataba de bebés que se alimentaban exclusivamente a partir de la leche materna.
El estudio, aclara, no objeta la elección alimentaria de las madres; sólo advierte cuáles son las consecuencias en los bebés que no reciben las cantidades suficientes de dicha vitamina desde la gestación. “El objetivo no es oponerse a la decisión alimentaria de las madres sino advertir que si una embarazada decide mantener este hábito tiene que estar bien suplementada para que el bebé no corra riesgos”.
La vitamina B12 es una de las vitaminas esenciales para el funcionamiento del organismo. Es de origen animal y se encuentra en la carne, los lácteos, el huevo y algunas legumbres, aunque con bajo nivel de absorción. “La vitamina B12 es exógena al ser humano. Sin lácteos, ni huevos ni carne no hay forma de poder incorporarla. Es parte de las vitaminas esenciales y el organismo no tiene la capacidad para generarla”, aclara el médico.
La B12 tiene un rol clave en el desarrollo del sistema nervioso de los bebés. A diferencia de la adultez, cuando la falta de esta vitamina puede generar anemia, decaimiento, cansancio o palidez, en la primera infancia las consecuencias afectan el desarrollo neurológico.