Crack Bang Boom cumple diez ediciones. Una década de ubicar la historieta en primer plano. A partir de este jueves a domingo en el Centro de Expresiones Contemporáneas (Sargento Cabral y el río) de Rosario y sus galpones aledaños, tiene un peso simbólico enorme por muchos motivos.
La CCB es el único espacio historietístico masivo que sobrevivió al cambio de gobierno nacional y a la crisis general que afronta nuestra economía. A partir del trabajo mixto entre gobierno y especialistas supo mantenerse a flote y convocar decenas de miles de fanáticos de todo el país, no en vano se la llama la “misa comiquera”.
Año a años, el evento articula la mayoría de las editoriales argentinas. A su vez, es cierto que hay otros eventos masivos, como Argentina ComicCon, pero ponen el foco en lo audiovisual y la “cultura pop”, muchas veces en detrimento del universo dibujado.
Por lo pronto, la cantidad de lanzamientos, preventas y presentaciones especiales que motiva el encuentro rosarino dan cuenta de su importancia para el ambiente. Las novedades editoriales para Crack Bang Boom suelen quintuplicar, o más, los lanzamientos para la Feria del Libro de Buenos Aires, y además moviliza a lectores y artistas de todo el país.
Para esta edición se preparan una cantidad de invitados notable y para todos los gustos. Entre muchos nombres se contará con las visitas de: los hermanos Villagrán, la joven Teora Bravo, Mariela Viglietti, Colorada Majox, Marcos Vergara o Ignacio Minaverry.
Los vanguardistas de antaño curiosearán por la exposición de Oscar Chichoni (curada en parte por él mismo para mostrar sus trabajos más allá de las célebres portadas de la etapa ochentosa de la Fierro).
En el plano internacional, se podrán encontrar con el erotismo del italiano Eleuteri Serpieri, la francoargentina Pauline Aubry, o la llegada del español Víctor Santos y los brasileños Gabriel Bá y Fabio Moon.
Los partidarios del cosplay tendrán el habitual concurso en la pasarela junto al río, que todos los años convoca a una multitud difícil de explicar.