Facundo Caro trabajó en diferentes empleos y países para cumplir su sueño de conocer el mundo. Ganó una beca en la prestigiosa Universidad de Sydney, se recibió en Relaciones Internacionales, estudió japonés y está cursando el último año de Derecho.
Facundo no quería seguir con su rutina en Buenos Aires. Este millennial de 31 años desde hace 11 años se convirtió en un trotamundos, ahora instalado en Australia.
Cuando llegó a Nueva Zelanda consiguió trabajo en un circo ambulante que viajaba por el país.
“Vi un anuncio en el hostel en el que nos quedábamos… me contrataron para manejar el tren fantasma, porque había hecho teatro en el secundario y tenía que maquillarme y hablar como un adulto mayor. Después me ascendieron, ¡me encargaron manejar la montaña rusa y el tren fantasma! Parece que al encargado de esta tarea se lo llevaron preso. Esa experiencia duró casi tres meses”.
Luego de esa experiencia volvió a su tierra natal. Durante ese tiempo trabajó en una café y retomó su carrera universitaria. Pronto, la necesidad de viajar volvió.
Por supuesto, sus padres no lo tomaron de la mejor manera: “No les gustó que a los diecinueve dejara la facultad, mis amigos, mi familia para cruzar el Pacífico y empezar de cero”. “Saqué un pasaje sin vuelta y volé. Recibí una carta de parte de la compañía NZSki con una oferta laboral como manager de la temporada 2008”, recuerda.
Después, apareció una vacante en la empresa Patagonia Chocolates en Queenstown. Aun así, Facundo no se olvidó de los estudios: “Apliqué y entré en las carrera de Relaciones Internacionales en la prestigiosa Universidad de Sydney y empecé a estudiar japonés”.
Poco después se mudó a Osaka, Japón, sin contactos ni conocidos y se instaló en la casa de una familia.
“Era niñero y les enseñaba inglés a los hijos. Necesitaba casa y comida, con lo cual me cerró. La experiencia fue muy interesante. El trabajo en sí no me fascinó, pero me hizo darme cuenta de que a pesar de las diferencias socioculturales al fin y al cabo somos todos iguales”, reconoce.
Después de tantos viajes, mudanzas, experiencias laborales, Facundo finalmente se instaló en Wellington, Nueva Zelanda. Entre viajes y nuevas experiencias, conoció a su verdadero amor, Diego, un muchacho español.
En la actualidad Facundo vive en Australia y trabaja para la firma de abogados Owen Hogde Lawyers. “Mi experiencia laboral en el ámbito público, mis estudios en Relaciones Internacionales y Ciencia Política, me llevaron ahora por el camino de las leyes", confiesa.
Crédito: Camila Hernandez Otaño, Infobae.