El hombre de 30 años, se encuentra internado en una clínica privada del barrio de Avellaneda. Durante los últimos 15 años fumó cigarrillos regularmente, hace siete meses decidió frenar la tendencia y dejó este hábito. Como consecuencia de esto, optó por empezar a vapear con un dispositivo electrónico. Sin embargo, en los últimos tres meses comenzó a tener cada vez más dificultad para respirar.
“Cada vez que daba una pitada, se sentía cada vez peor, que le quemaba el tórax”, afirmó la médica tratante, Roxana Berenguer, neumonóloga y broncoscopista.
Finalmente, el hombre quedó internado en terapia intensiva con asistencia respiratoria debido a una complicación pulmonar grave asociada con el uso del cigarrillo electrónico. Recién esta semana pudo volver a comer por su cuenta.
Los resultados de los estudios revelaron que padece proteinosis alveolar pulmonar, una afección que se produce por la acumulación de proteínas y lípidos en los alvéolos pulmonares. Aunque no es una enfermedad nueva, es la primera vez que se detecta asociada con el consumo del cigarrillo electrónico, un dispositivo que está prohibido en el país por las autoridades regulatorias.
El joven se encuentra “estabilizado y fuera de peligro”, según las fuentes médicas consultadas.
El vapeo sumó así su primer caso en la Argentina. Cuando en Estados Unidos ya son 33 los muertos confirmados por el cigarrillo electrónico, y al menos 21 países restringen su venta como en Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Costa Rica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Nueva Zelanda, Portugal, Suiza y Suecia. En la Argentina se encienden las alarmas ante el primer caso registrado de un paciente internado con una lesión pulmonar.