A los 32 años, Maxi Bravo fue distinguido como Joven Empresario 2025 por la Federación Económica de Tucumán. El reconocimiento llegó tras más de diez años de proyectos, aprendizajes y fracasos que hoy lo posicionan como referente del ecosistema emprendedor del norte argentino. Es ingeniero en sistemas egresado de la UTN, exalumno del Gymnasium de la UNT y un convencido de que no hace falta irse de Tucumán para hacer cosas grandes.
Su trayectoria comenzó con TucuBondi, una app que cambió la forma de viajar en colectivo en la provincia, y siguió con Vortex Software, una empresa tecnológica en pleno crecimiento. Ahora, representará a Tucumán en la instancia nacional del premio que organiza CAME Joven.
Pero más allá del reconocimiento, Maxi insiste en que no busca aplausos sino inspiración colectiva: “No nací con contactos ni inversores. Nací con una idea y muchas ganas de hacer las cosas distintas. Ojalá este premio motive a otros. Queremos que el talento se quede, que nuestros amigos no se vayan y que se construya desde acá”.