En la Escuela Técnica número 539 del barrio Roberto Fontanarrosa de Rosario, un grupo de estudiantes lleva adelante un proyecto innovador de reciclado de plásticos que combina conciencia ambiental y creatividad. Mediante la técnica de termofusión, los alumnos producen objetos de diseño que van desde bolsos y billeteras hasta pilotos y capas de lluvia.
El objetivo no solo es darle nueva vida a los residuos, sino también generar un ingreso económico que contribuya al mantenimiento del edificio escolar.
El gran impulso llegó cuando el proyecto fue seleccionado dentro del programa “Fondo Jóvenes en Acción Climática Rosario”, lo que les permitió equipar el taller con dos termofusionadoras, tres máquinas de coser y herramientas específicas.
Hoy, en un espacio luminoso y autogestionado, los estudiantes de cuarto año trabajan cada mañana transformando el plástico en productos útiles, sostenibles y con valor agregado. El desafío es seguir creciendo y demostrar que la educación técnica también puede ser motor de innovación y sustentabilidad.