Por Daniel Spadone

Las fuerzas del cielo se aseguran vivir bien en la tierra

Una mirada irónica sobre cómo los credos, las costumbres y las excusas de las élites se mezclan con la vida política y económica argentina, entre camellos, agujas industriales y contadores creativos.
Una mirada irónica sobre cómo los credos, las costumbres y las excusas de las élites se mezclan con la vida política y económica argentina, entre camellos, agujas industriales y contadores creativos.

Si bien la mayoría creemos que Dios existe, y que además es argentino, todavía no está claro si los pobres tienen acceso preferencial a su Reino o si los ricos lograron un pase VIP.

En Mateo 19:23, Jesús tiró esa frase inolvidable: “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino de Dios”.

Pero en la Argentina, los ricos ya encontraron la forma: tienen agujas industriales, camellos importados y un contador creativo que hace pasar todo.

Y en su defecto un abogado (aprovecho para desearles feliz día, porque como los animales tenemos el nuestro)

Los argentinos de “bien” son un clásico.

De lunes a sábado pagan en negro, hacen trabajar horas extras sin aportes, y si es tu primer empleo te tratan como si hubieras nacido con capacidades laborales diferentes.

Pero llega el domingo y ahí están: misa de 10, con las esposas de tapado y carteras de cuero, diciendo “Amén” con el mismo entusiasmo con el que el viernes gritaron “¡cerrame la caja, que no facturo más!”.

Y claro, celebran felices que nos gobiernan “Las Fuerzas del Cielo”. Porque, según ellos, si los que mandan están conectados con lo divino, entonces no nos van a robar… o al menos no más que ellos.

El problema es que hubo un pequeño error de cálculo ecuménico: los Menem son musulmanes.

Y ahí la cosa cambia, porque el Islam dice que la riqueza es de Alá, y se la reparte a quien él quiere. Y bueno, Alá parece haber elegido a los Menem como favoritos del delivery celestial. Los textos sagrados no aclaran de dónde debe venir esa riqueza, así que da lo mismo si baja de Laboratorios, de la obra social de la UATRE o de algún contrato raro.

Total, la mayoría de sus víctimas son católicos, que ya tienen prometido el Reino de los Cielos. Y en todo caso La UATRE TIENE el Centro Médico 9 de Julio en CABA en el mientras tanto.

Tampoco calcularon que los Milei, o al menos “el Uno”, anda con ganas de pasarse al judaísmo. Y ahí la relación con la plata tiene otra tradición. El viejo chiste lo dice claro: el alambre lo inventaron dos judíos peleándose por una moneda. Pero ojo, la Torá habla de usar el dinero con rectitud y generosidad.

Quizás eso lo veamos en el “segundo semestre”, o en el segundo mandato.

Aunque conociendo cómo es el vaso del liberalismo, que nunca rebalsa, habría que ver si el del ultra liberalismo no es directamente un tacho de 200 litros.

Al final, capaz estamos buscando mal el perfil de nuestros gobernantes. Queremos que sean de carne y hueso, como nosotros: rezamos mirando al cielo, pero después vamos a Swiss Medical, OSDE o a la guardia más cercana. Primero el hospital, después la capilla.

Quizás deberíamos probar con un monje tibetano, un Hare Krishna, o por qué no, un ateo tipo Pepe Mujica o Gandhi.

AL FINAL ES UNA CUESTIÓN DE FE PARECE.

Porque, ¿y si no es la economía, estúpido?

¿Y si en realidad es la religión, bobos?

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