Un nuevo estudio publicado por Blue Cross Blue reveló que, según sus predicciones, los millennials estarán más enfermos, más pobres y morirán más jóvenes que la generación anterior, la generación X.
De acuerdo con la investigación, que está enfocado en el mercado estadounidense pero que bien puede replicarse en el resto de los mercados en el mundo, el estilo de vida y las presiones del día a día serán las causantes de este escenario. De esta forma, se llevará a los integrantes de la también conocida generación Y a padecer más enfermedades y destinar mayor gasto a su salud con poder un poder adquisitivo menor al de la generación anterior.
Algunas estadísticas dan luz al respecto. Aunque los millennials se preocupan más por mantener hábitos alimenticios saludables, combinados con sustitutos alimenticios y actividades físicas, las enfermedades no físicas serán su verdadero talón de Aquiles.
Por ejemplo, se estima que entre 2014 y 2017, las tasas de depresión e hiperactividad aumentaron 30 por ciento entre los millennials, y en comparación con la generación X tienen menos probabilidades de morir por enfermedades del corazón o cáncer, pero sus probabilidades por fallecer por sobredosis accidental, suicidio y homicidio crecen exponencialmente.
A esto se suma que el gasto relacionado para tratar este tipo de enfermedades. Los millennials pueden esperar al menos un aumento del 40 por ciento en mortalidad en comparación con los de la generación X si leen los avances para tratar enfermedades que causan la muerte de este último segmento. No obstante, los más jóvenes deberían pagar un tercio más en atención médica en comparación con la generación pasada y, en consecuencia, ganar aproximadamente 4 mil 500 dólares menos por año.