En un encuentro cargado de simbolismo, Cristina Fernández de Kirchner recibió en su casa de San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria, a las candidatas de Fuerza Patria de Neuquén, Silvia Sapag y Beatriz Gentile. Durante la reunión, conversaron sobre el futuro político del país y la importancia de “reconstruir una Argentina justa, con trabajo, vivienda, educación y salud pública”, según expresaron las dirigentes en sus redes sociales.
La actual senadora y postulante a la reelección, Silvia Sapag, sorprendió a la expresidenta con un regalo muy personal: un cuadro en blanco y negro con una fotografía de Néstor Kirchner y Felipe Sapag, su padre y cinco veces gobernador de Neuquén. El gesto buscó evocar los lazos históricos entre el kirchnerismo y el sapaguismo, marcados por una visión compartida de desarrollo federal y justicia social.
Durante el encuentro, también estuvo presente Beatriz Gentile, cabeza de la lista de diputados, quien junto a Sapag expresó su preocupación por el “proyecto OpenAI” y sus eventuales implicancias geopolíticas. “Nos preguntamos cuál será la moneda de cambio que se le exigirá al pueblo argentino por el salvataje del gobierno de Estados Unidos y las posibles consecuencias sobre la Patagonia, rica en petróleo, agua y minerales raros”, sostuvieron.
Fuerza Patria competirá en las elecciones legislativas del 26 de octubre con Sapag y Sebastián Villegas como candidatos a senadores y Gentile encabezando la nómina de diputados. El encuentro con Cristina, además de reforzar la unidad peronista, buscó enviar un mensaje de respaldo simbólico y político desde el sur del país.