El joven misionero Fernando Krindges fue distinguido por la Academia Nacional de Ingeniería tras alcanzar el mejor promedio de su carrera en la Universidad Nacional de Misiones (UNaM). La ceremonia se realizó en la sede de la institución en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se reconoció a los 63 mejores promedios de Ingeniería de las universidades nacionales.
Krindges viajó solo a Buenos Aires para participar del acto, dado que cubrir los traslados de su familia implicaba un gasto difícil de afrontar. Aun así, destacó el orgullo de sus padres por sus logros. Contó que su madre, Claudia, es maestra de primaria y que su padre, Gerardo, trabajó en distintos oficios, “siempre rebuscándose”. Es el primer graduado universitario de su familia.
Con un promedio de 9,47, finalizó Ingeniería Electrónica en cinco años y ocho meses, cumpliendo los tiempos académicos previstos y rindiendo la tesis inmediatamente después de terminar las cursadas. Tras recibirse, comenzó a trabajar en el sector industrial en la empresa Bolsaplast, que incluso lo envió a Brasil para capacitarse en mantenimiento.
El flamante ingeniero agradeció a la universidad pública y gratuita, y sostuvo que su formación no hubiese sido posible sin ese modelo educativo: “Si la UNaM hubiera sido paga, no habría tenido la oportunidad de estudiar ingeniería”. Además, resaltó el rol transformador de la educación superior en su vida, al señalar que la universidad “enseña a ver las cosas de una manera distinta, siempre buscando soluciones y formas de optimizar”.