San Luis cerró noviembre con una inflación del 3,8 por ciento, el registro más alto entre las provincias relevadas y muy por encima del promedio nacional, que según el Indec fue del 2,5 por ciento. El dato surge de informes provinciales consolidados por Politikon Chaco, elaborados en base a estadísticas oficiales y nacionales.
La brecha no es menor. El índice puntano se ubicó 1,3 puntos porcentuales por encima del promedio del país, en un mes donde varias jurisdicciones mostraron señales de desaceleración. Tucumán y Mendoza registraron 2,7 por ciento, Córdoba 2,6, mientras que CABA y Neuquén marcaron 2,4 por ciento. El registro más bajo fue el de Río Negro, con 1,7 por ciento.
El resultado vuelve a poner el foco en la dinámica de precios en San Luis, donde la inflación muestra una resistencia mayor a la baja en comparación con otras provincias. Según los datos disponibles, no se trata de un episodio aislado, sino de una tendencia que se repite en los últimos meses y que mantiene a la provincia sistemáticamente por encima del promedio nacional.
El comportamiento de noviembre también interpela a la política económica provincial, en un contexto nacional atravesado por el ajuste fiscal y la contención del gasto. La evolución de los precios en San Luis sugiere que factores locales, como costos de servicios, tarifas, alimentos y logística, están teniendo un peso determinante en la formación de precios.
La brecha inflacionaria impacta de manera directa en el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, que ya vienen tensionados por paritarias a la baja y actualizaciones tardías frente a la inflación real. En términos sociales y económicos, el desfasaje profundiza las dificultades para los hogares puntanos.
Desde una perspectiva institucional, el registro de noviembre deja a San Luis en una posición incómoda dentro del mapa inflacionario del país, justo cuando el discurso oficial a nivel nacional insiste en orden fiscal, previsibilidad y desaceleración sostenida de los precios. Los datos están sobre la mesa y marcan una diferencia que vuelve a encender señales de alerta.