Charo Calamaro, hija de Julieta Cardinali y Andrés Calamaro, empezó a destacarse con fuerza en el circuito fashion argentino tras compartir en redes sociales una serie de imágenes desde Punta del Este que captaron la atención por su elegancia y estilo propio. Con apenas 18 años, la joven aparece como una de las nuevas promesas del modelaje local.
Criada mayormente lejos del foco mediático en Buenos Aires, Charo mantuvo un perfil bajo durante su infancia y adolescencia, una decisión sostenida por Cardinali luego de la separación de la pareja en 2011. Ese resguardo de la intimidad marcó sus primeros años, aunque en el último tiempo comenzó a mostrarse con mayor naturalidad en el espacio público, especialmente a través de Instagram.
En redes, construyó una identidad visual cuidada, con producciones simples pero sofisticadas, que despertaron el interés del mundo de la moda. En los primeros días de enero, compartió fotos previas a una salida nocturna en Punta del Este donde lució un vestido corto de tul natural bordado en strass plateado, un look elegante y fresco, acorde a su edad. “Hermosa mía”, comentó su madre en la publicación, acompañando con un corazón.
Más allá del impacto en redes, Charo ya comenzó a dar sus primeros pasos profesionales como modelo, participando en sesiones fotográficas y pasarelas para marcas emergentes y consolidadas. Su debut estuvo vinculado a Cardinal, la firma de indumentaria presentada por su madre en 2018, un espacio que le permitió un acercamiento temprano y profesional al diseño y la producción de moda.
Lejos de apoyarse únicamente en su apellido, Charo Calamaro busca construir un recorrido propio, combinando presencia escénica, estilo personal y una exposición medida, en un camino que recién empieza pero que ya genera expectativas dentro del ambiente fashion.