La irrupción de Lucas Herrera Sánchez, un tenista de apenas 14 años, generó un fuerte impacto en el circuito juvenil europeo por una característica poco habitual incluso a nivel profesional. Juega sin revés y ejecuta derechas con ambos brazos, una condición ambidiestra que lo volvió viral y despertó atención internacional en torneos juveniles.
Herrera Sánchez nació en Alemania y representa a ese país, aunque su padre es chileno y su madre argentina, un cruce cultural que también marca su formación. Desde sus primeras presentaciones en torneos nacionales alemanes, llamó la atención por un estilo que prescinde del golpe de revés tradicional y se apoya exclusivamente en derechas de derecha y de izquierda, según la posición en la cancha.
Con apenas 13 años, ya había sorprendido en instancias decisivas del prestigioso torneo Les Petit As, donde eliminó al primer preclasificado y dejó señales claras de su potencial. Su método recuerda a casos muy aislados dentro del tenis moderno y fue comparado con experiencias recientes en el circuito juvenil, donde la ambidiestralidad volvió a instalarse como una curiosidad técnica con resultados concretos.
La singularidad de Lucas tiene una explicación familiar. Según contó el propio jugador, fue su padre Jorge Herrera, neurólogo formado en Argentina y radicado en Alemania, quien lo entrenó desde pequeño bajo esta metodología. “Fue mi papá quien me enseñó a jugar usando solo derechas en ambos lados”, explicó el joven, que define su estilo como una consecuencia directa de esa educación inicial. El mismo esquema fue aplicado en la formación de su hermano mayor.
Los resultados acompañan el impacto visual. En la última temporada, Herrera Sánchez consiguió cinco podios, una medalla de bronce en Montecarlo y una destacada actuación en el Campeonato Europeo Junior, donde obtuvo la medalla de oro en dobles. Su capacidad para variar efectos, alturas y ritmos, sumada a una lectura táctica poco común para su edad, lo consolidó como uno de los juveniles más competitivos del circuito.
Actualmente entrena en el centro de alto rendimiento de la federación alemana en Hannover, donde combina exigencia deportiva con formación académica. Su entorno familiar sostiene una premisa clara: el estudio es prioridad, una condición que consideran indispensable para sostener el crecimiento deportivo.
Más allá de los títulos, Lucas Herrera Sánchez se convirtió en uno de los nombres más seguidos del tenis juvenil europeo. Su estilo disruptivo, su madurez competitiva y su proyección internacional lo posicionan como una de las apariciones más singulares y prometedoras de los últimos años.