Salud mental en foco

La depresión puede afectar al 5 por ciento de los adolescentes: cuáles son los síntomas de alarma

Especialistas advierten que no se trata de una tristeza pasajera y remarcan la importancia de detectar señales tempranas para evitar que el cuadro se agrave.
Especialistas advierten que no se trata de una tristeza pasajera y remarcan la importancia de detectar señales tempranas para evitar que el cuadro se agrave.

La adolescencia es una etapa atravesada por cambios físicos, emocionales y sociales intensos, pero cuando el malestar se vuelve profundo, persistente y condiciona la vida cotidiana, puede tratarse de depresión y no de una situación transitoria. Especialistas advierten que entre el 3,4 y el 5 por ciento de los adolescentes podrían estar afectados, aunque estiman que el número real es mayor por los casos que no llegan a diagnosticarse.

Según explicó Valeria El Haj, directora médica nacional de Ospedyc, muchos jóvenes no logran expresar lo que sienten o no piden ayuda por miedo, vergüenza o la sensación de no ser comprendidos, lo que retrasa el diagnóstico y prolonga el sufrimiento. En esta etapa, la depresión no siempre se manifiesta como tristeza evidente, sino a través de irritabilidad constante, enojo, aislamiento, bajo rendimiento escolar, cambios en el sueño o la alimentación, molestias físicas frecuentes o abandono de actividades que antes resultaban placenteras.

El Haj remarcó que las tareas más simples pueden vivirse como imposibles, desde levantarse hasta concentrarse o hablar con alguien, y subrayó que no se trata de falta de voluntad, sino de una enfermedad de origen multifactorial, donde influyen aspectos biológicos, emocionales, familiares y sociales. La presión académica, la autoexigencia, la comparación permanente en redes sociales, el bullying, los conflictos familiares o las pérdidas afectivas pueden actuar como desencadenantes.

La detección temprana es clave y la escuela suele ser uno de los primeros ámbitos donde aparecen señales de alerta, por lo que el trabajo conjunto con la familia resulta fundamental. En cuanto al abordaje, la consulta inicial suele realizarse con el pediatra o médico de cabecera, quien evalúa el cuadro y, de ser necesario, deriva a salud mental. Las terapias psicológicas y, en algunos casos, la medicación indicada por profesionales especializados muestran los mejores resultados, con procesos de recuperación posibles cuando hay acompañamiento y continuidad.

En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Depresión, que se conmemora cada 13 de enero, los especialistas insisten en no minimizar los síntomas ni esperar a que el problema se resuelva solo, y en promover una mirada empática que facilite el acceso oportuno a la atención.

Comentarios