Jorge “Roña” Castro, ex campeón mundial de los medianos y uno de los nombres más reconocidos del boxeo argentino, atraviesa hoy una lucha muy distinta a la que lo llevó a la gloria deportiva.
Lejos de los rings, desde hace años, y con mayor crudeza desde la pandemia, dedica sus días a sostener comedores y merenderos en barrios populares del conurbano bonaerense y en otras provincias del país.
🥊💬 "Dicen que sacaron a 11 millones de personas de la pobreza y a mí cada vez se me llenan más lo comedores,¿cómo es? Me duele que hablen así con las cosas que están pasando". El fuerte testimonio del ex boxeador Jorge "Roña" Castro. pic.twitter.com/1zMrQiIp1P
— Data Diario (@DataDiario) January 17, 2026
En una entrevista radial, detalló la magnitud de la tarea que encabeza y el crecimiento sostenido de la demanda. Señaló que actualmente sostiene 14 comedores y 9 merenderos, pero advirtió que la cantidad de personas que asisten se disparó en poco tiempo.
Hace 2 años atendían a 2.100 personas y hoy llegan a 6.400, una cifra que, según remarcó, refleja un deterioro social cada vez más profundo. Además, explicó que ya no asisten solo chicos, sino también adultos que no logran cubrir necesidades básicas.
El exboxeador fue tajante al cuestionar el discurso oficial sobre la baja de la pobreza y lo contrastó con lo que observa todos los días en los barrios. Afirmó que, mientras desde el poder se habla de mejoras, en los comedores la fila crece y la situación se vuelve más desesperante.
Castro contó que su compromiso comenzó durante la pandemia, cuando debió cerrar su gimnasio. Al principio cocinaba para unas 30 personas, pero rápidamente la cantidad se duplicó y luego se multiplicó.
Con el tiempo, el espacio se transformó en un comedor formal y, además de los 4 que funcionan de manera directa bajo su coordinación, hoy abastece con mercadería a otros 10 para que puedan seguir dando de comer.
Sostener esa red solidaria se vuelve cada vez más difícil. Indicó que entrega cerca de 120 paquetes de alimentos por semana, principalmente arroz, polenta y fideos, y que la carne resulta casi inaccesible por los precios. Puso como ejemplo que un kilo ronda los 18.000 pesos, lo que hace imposible incluirla con regularidad en los menús.
El “Roña” también vinculó su compromiso social con su propia historia personal. Recordó que pasó hambre y frío durante su infancia y que sabe lo que significa no tener qué comer. Contó que en su niñez, en Catamarca, muchas veces comían uva con pan para engañar al estómago y poder seguir adelante.
En ese contexto, fue muy crítico con la dirigencia actual y sostuvo que quienes gobiernan no conocen lo que es pasar hambre.
Incluso relató un episodio de tensión con la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, cuando fue a reclamar por la entrega de alimentos que, según dijo, permanecían almacenados.
Afirmó que tras discutir en el lugar fue retirado por la policía y que, tiempo después, se comprobó que los depósitos estaban llenos.
Lejos de la fama y los grandes escenarios, Castro cerró con una frase que resume su presente y su identidad: dijo que sigue siendo el mismo de siempre, un hombre de la calle, ahora dedicado a pelear todos los días para que miles de personas puedan, al menos, tener un plato de comida.