El Banco de la Provincia de Buenos Aires proyectó que la inflación difícilmente logre perforar el 2 por ciento mensual durante el primer semestre de 2026, incluso en un escenario de relativa calma en el mercado cambiario.
La advertencia surge del último informe “Semana Económica”, que repasa el comportamiento de los precios durante 2025 y traza las principales perspectivas para el año en curso.
La inflación esta subiendo por 8° mes consecutivo, y Bulrrich parece seguir teniendo memoria selectiva por onceavo año consecutivo. https://t.co/4nV0WX7RaR pic.twitter.com/BXf3HQsK5V
— Mari Gambito 💚💚 (@Gambito_Maria) January 13, 2026
De acuerdo con el documento, diciembre cerró con una suba del 2,8 por ciento, lo que llevó la inflación acumulada de 2025 al 31,5 por ciento. Aunque se trata del registro anual más bajo desde 2017 y confirma una desaceleración frente a años anteriores, el nivel sigue siendo alto en términos regionales: en Argentina, los precios aumentaron en 2 meses lo mismo que en Brasil, Chile o Uruguay a lo largo de 1 año.
El análisis remarca que, pese a que el tipo de cambio oficial avanzó más de 40 por ciento en 2025, los bienes terminaron subiendo por debajo del promedio general, mientras que los servicios fueron el principal motor de la inflación.
En particular, los servicios públicos aumentaron 32,3 por ciento y los privados treparon 43,6 por ciento, reflejando el impacto de tarifas, alquileres y otros costos internos más que de la dinámica del dólar.
En ese contexto, el informe señala que el cierre de 2025 mostró una aceleración con un componente más persistente. El IPC Núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, pasó de 2,2 por ciento en octubre a 3 por ciento en diciembre, una señal de mayor inercia que podría trasladarse a los primeros meses de 2026.
Otro punto clave es el cambio de canasta del Índice de Precios al Consumidor que comenzará a regir este año. Con la nueva estructura de ponderadores, los servicios públicos y privados ganan peso frente a los bienes, lo que reduce el efecto estadístico de la apreciación cambiaria para contener la inflación y amplifica el impacto de los ajustes tarifarios sobre el índice general.
A corto plazo, el informe también advierte que el aumento del impuesto a los combustibles y la continuidad en la reducción de subsidios presionarán sobre los precios.
A esto se suma la posible recomposición salarial tras la pérdida de poder adquisitivo registrada en la segunda mitad de 2025, lo que podría añadir tensión adicional sobre los servicios privados.
Con este panorama, el Banco Provincia concluye que, aun con un dólar estable, la inflación se mantendrá por encima del 2 por ciento mensual durante la primera mitad del año y no regresará, al menos en el corto plazo, a los niveles más bajos observados entre mayo y agosto del año pasado. El segundo semestre aparece, así, como una incógnita abierta para la dinámica de precios en 2026.