Tecnología para la convivencia

Tres estudiantes de ingeniería crearon una app para repartir las tareas del hogar y bajar las tensiones

Se trata de Accord, una aplicación desarrollada por alumnos suecos del KTH de Estocolmo que permite organizar, asignar y registrar tareas domésticas.
Se trata de Accord, una aplicación desarrollada por alumnos suecos del KTH de Estocolmo que permite organizar, asignar y registrar tareas domésticas.

Tres estudiantes suecos de ingeniería del Real Instituto de Tecnología KTH de Estocolmo lanzaron Accord, una aplicación pensada para ordenar la rutina del hogar y repartir las tareas domésticas de manera más equitativa entre quienes conviven. La idea nació de un problema clásico que se repite en miles de casas: quién lava, quién cocina, quién compra, quién limpia y cómo esas decisiones, cuando no están claras, se transforman en discusiones o en una carga desigual para una sola persona.

Accord funciona como una lista compartida en la que cada integrante puede cargar tareas, asignarlas a alguien del hogar y marcarlas una vez completadas. El diferencial es que la app no solo permite organizar, sino que también hace un seguimiento automático del reparto, registrando quién realizó cada actividad y mostrando esa información en una página de progreso que deja visible cómo se distribuyen las responsabilidades a lo largo del tiempo.

Los desarrolladores sostienen que muchas tensiones familiares aparecen por la falta de estructura en la organización diaria, algo que sí suele existir en el trabajo, donde las tareas están definidas, se miden y se reparten. Su propuesta es trasladar esa lógica a la vida cotidiana con una herramienta simple, accesible y pensada para bajar el nivel de conflicto dentro del hogar.

La aplicación se lanzó en septiembre de 2024 y está disponible en español, francés, alemán, inglés y sueco, lo que facilitó su adopción en hogares de distintos países. Además, no está pensada solo para parejas: puede utilizarse en familias con hijos, convivencias jóvenes, grupos de amigos o cualquier organización doméstica donde se quiera evitar que alguien termine absorbiendo la mayoría de las tareas y la carga mental de recordarlas.

Uno de los puntos que más resaltan los creadores es su impacto sobre la brecha de género en la distribución del trabajo doméstico. Según afirman, en hogares donde las mujeres realizaban el doble de tareas que los hombres, esa diferencia se habría reducido en un 60 por ciento desde que incorporaron la app, gracias a que el reparto queda registrado y puede discutirse con datos, y no solo con percepciones.

Aunque remarcan que no es una solución mágica ni definitiva para desigualdades históricas, los estudiantes sostienen que volver visible lo invisible, es decir, quién hace qué y cuánto se carga cada uno, ayuda a mejorar la comunicación, consensuar responsabilidades y disminuir el desgaste cotidiano que se acumula cuando las tareas quedan libradas al hábito o a la costumbre.

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