En medio de la repercusión por la supuesta infidelidad de Luciano Castro a Griselda Siciliani, se conoció un dato que suma un nuevo capítulo al escándalo: Sarah Borrell, la joven danesa señalada como la protagonista del affaire en Madrid, habría sido despedida del bar donde trabajaba. La información fue difundida por Juan Etchegoyen en Mitre Live, citando al periodista español Roberto Antolín, quien habría confirmado la situación desde el lugar.
Según lo contado en el ciclo, Borrell se desempeñaba en Brunch and Cake, un local gastronómico de la capital española, donde también habría ocurrido el primer contacto con el actor argentino. La decisión del negocio de prescindir de ella habría estado directamente relacionada con el nivel de exposición pública que generó el caso, luego de que se viralizaran audios, chats y mensajes que instalaron el tema en medios argentinos y también en España.
Sarah Borrell en #PuroShow sobre como conoció a Luciano Castro (1): pic.twitter.com/M4JlrU2sHs
— RATING TV ARG (@ratingtvargg) January 7, 2026
Etchegoyen sostuvo que el despido se dio “después del escándalo” y remarcó que el bar tomó la determinación tras el impacto mediático que rodeó al vínculo. En paralelo, Antolín se trasladó al local para corroborar el dato, mostró el lugar y aseguró que la situación habría generado incomodidad por la atención constante, la presencia de curiosos y la presión que cayó sobre el establecimiento.
El episodio dejó en evidencia el efecto inmediato que pueden tener estos conflictos cuando involucran a personas alejadas del mundo del espectáculo: Borrell pasó de la vida cotidiana en Madrid a quedar en el centro de un tema internacional, con su intimidad expuesta y una consecuencia concreta en el plano laboral.
Mientras tanto, en Argentina, la crisis alrededor de Castro y Siciliani sigue escalando. En A la Barbarossa (Telefe), la periodista Pía Shaw reveló una conversación privada con el actor, quien se habría mostrado arrepentido por lo ocurrido y habría expresado una frase contundente sobre el presente de la relación. Con el tema lejos de apagarse, el escándalo continúa sumando derivaciones y tensión pública.