“Nos están cagando desde el primer mes, en un parpadeo meten otra ley. De repente el presidente se hace rey, pero no la ven”, rapea Willy Bronca, un artista que no esquiva la confrontación política y que en su obra apunta de lleno contra el presidente Javier Milei, sus aliados económicos y el rumbo del Gobierno nacional.
La canción “No la ven” surgió como respuesta directa a la persecución pública que Milei emprendió contra Lali Espósito, pero forma parte de un recorrido artístico mucho más amplio. Willy Bronca, nacido en Perú y criado en José C. Paz, construyó una identidad marcada por la protesta social desde sus inicios, cuando hacía música en subtes y colectivos del conurbano bonaerense.
Su salto a la masividad llegó en 2024, cuando fue elegido como telonero de Manu Chao, y más tarde de María Becerra en los recitales realizados en el estadio de River Plate en diciembre pasado. Hoy, el rapero se encuentra preparando el lanzamiento de su tercer disco, producido por Catriel Ciavarella junto a Juano Sardá.
“Willy Bronca tiene varios significados”, explicó el artista durante la entrevista. Por un lado, señaló que la mayoría de sus canciones están atravesadas por la crítica al poder y la denuncia de injusticias sociales. Pero también reveló el costado más íntimo detrás del nombre. De chico padeció encefalomielitis, una enfermedad viral que le paralizó la mitad del cuerpo y le dejó secuelas en la conducta. “Tenía ataques de ira, estuve años medicado y en terapia. Desde entonces soy Willy Bronca. Para mí representa un alter ego”, afirmó.
Con letras filosas, exposición creciente y un mensaje político explícito, Willy Bronca se consolida como una de las voces más incómodas del rap actual, decidido a no bajar el tono frente al poder.