Retroceso administrativo

San Luis quedó entre los tres municipios más burocráticos del país y cayó al fondo de un ranking nacional

La capital puntana fue ubicada en el puesto 35 sobre 37 ciudades evaluadas y pasó de ser modelo en digitalización a uno de los peores casos en simplificación de trámites bajo la gestión de Jorge Gastón Hissa.
La capital puntana fue ubicada en el puesto 35 sobre 37 ciudades evaluadas y pasó de ser modelo en digitalización a uno de los peores casos en simplificación de trámites bajo la gestión de Jorge Gastón Hissa.

La ciudad de San Luis quedó ubicada en el puesto 35 entre 37 municipios evaluados en un ranking nacional sobre simplificación de trámites, lo que la posiciona entre los tres distritos con mayor nivel de burocracia del país. El relevamiento analizó procesos vinculados a apertura de comercios, inversiones y requisitos administrativos, y reflejó un fuerte retroceso respecto de años anteriores.

Según el informe, la capital puntana pasó de ser una referencia nacional en digitalización municipal durante la gestión anterior a quedar entre las peor calificadas bajo la administración del intendente Jorge Gastón Hissa. El dato reavivó críticas por la eliminación del sistema SIGEM, una plataforma que había modernizado la relación entre el vecino y el Estado local.

El ex secretario de Modernización y actual concejal justicialista Andrés Russo recordó que en 2019 se puso en marcha SIGEM, un esquema que permitió tramitar sin papeles, sin ventanillas y con tiempos de resolución acotados. “Con SIGEM los trámites dejaron de ser burocracia y pasaron a ser simples”, sostuvo. Ese modelo fue reconocido a nivel nacional con premios otorgados por el sector tecnológico por su aporte a la modernización del Estado.

Durante aquella etapa, los vecinos podían realizar libreta sanitaria digital, retiro de residuos voluminosos online, turnos para licencias de conducir, libre deuda digital, pago de tasas 100 por ciento online e inicio de expedientes sin presencialidad. La habilitación comercial era completamente digital y se resolvía en menos de 72 horas. Según Russo, ese esquema fue desmantelado y reemplazado por un sistema más lento y restrictivo. “Hoy todo retrocedió. Volvieron los papeles, las oficinas y las trabas”, denunció.

Actualmente, el Municipio exige libre deuda de tasas municipales para trámites que no guardan relación directa, como el carnet de conducir, una práctica que, según las críticas, evidencia que el objetivo dejó de ser agilizar y pasó a ser recaudar. A esto se suma el vaciamiento de áreas de atención al vecino y la privatización del Call Center, que antes funcionaba como soporte del sistema digital.

El ranking nacional terminó de confirmar el diagnóstico: San Luis pasó de ser un ejemplo de gestión moderna a convertirse en uno de los municipios más burocráticos del país, con un retroceso que impacta directamente en vecinos, comerciantes e inversores.

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