Javier Milei volvió a tensar su relación con el sector industrial al lanzar duros cuestionamientos públicos contra tres empresarios de peso, a quienes mencionó con apodos irónicos en sus redes sociales en medio de su discurso contra el modelo proteccionista.
El mandatario se refirió a Paolo Rocca, Javier Madanes Quintanilla y Roberto Méndez como “Don Chatarrín de los Tubitos Caros”, “Don Gomita Alumínica” y “Señor Lengua Floja”, respectivamente, y los señaló como parte de un esquema que, según su visión, perjudicó el desarrollo económico del país bajo lógicas de privilegio empresarial.
BATALLA CULTURAL
— Javier Milei (@JMilei) February 26, 2026
Agradezco profundamente con todo mi alma, las contribuciones enormes que han hecho Don Chatarrín de los Tubitos Caros, Don Gomita Alumínica y el Señor Lengua Floja en los últimos 30 días. Han dejado en evidencia al sistema corrupto que hundió a los argentinos de…
En el mismo mensaje, Milei sostuvo que estos actores representan un sistema que se benefició del proteccionismo y afirmó que sus posturas contribuyen a exponer los vicios de un modelo económico que, desde su perspectiva, distorsionó la competencia y los precios internos durante años.
El trasfondo del conflicto se vincula a distintos frentes abiertos entre el Gobierno y la cúpula empresarial. En el caso de Rocca, la tensión creció tras la pérdida de una licitación clave para un gasoducto frente a una empresa extranjera, proceso en el que desde el grupo Techint se denunció competencia desleal.
Con Madanes Quintanilla, el cruce se da en el marco de la situación en la industria del neumático y los reclamos de protección frente a importaciones, especialmente desde China, un punto que el Presidente cuestiona al considerar que algunas compañías solicitan resguardo estatal mientras sostienen precios elevados en el mercado local.
El tercer foco de fricción surgió luego de declaraciones del empresario Roberto Méndez, quien admitió que el sector obtuvo márgenes elevados durante las restricciones a las importaciones en la gestión anterior, algo que el oficialismo utiliza como argumento para reforzar su postura de apertura económica.
En ese contexto, Milei volvió a marcar una diferenciación conceptual entre ser “pro-mercado” y ser “pro-empresa”, insistiendo en que su gestión busca favorecer la competencia antes que la protección sectorial, en línea con su agenda de desregulación y liberalización económica.