Un análisis basado en microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) plantea que la tasa real de desocupación en Argentina podría alcanzar el 13,8 por ciento, más del doble del 6,6 por ciento informado oficialmente por el INDEC.
El trabajo fue presentado por la socióloga y maestranda en Economía Social Candelaria Rueda, quien introdujo el concepto de “desempleo blue” para describir a quienes buscan trabajo activamente pero solo acceden a tareas esporádicas, informales o de extrema precariedad.
Según explicó la especialista, la diferencia surge en gran parte por la metodología utilizada para medir el empleo. Actualmente, el INDEC considera ocupada a una persona que haya trabajado al menos una hora remunerada en la semana previa a la encuesta.
Ese criterio, sostiene el estudio, puede ocultar situaciones de subocupación o precariedad. “Si alguien trabajó tres o cuatro horas en una changa durante la semana pero el resto del tiempo estuvo buscando empleo, para el INDEC no es un desocupado”, explicó Rueda.
La investigación también señala un deterioro en el mercado laboral formal. En los últimos dos años, el sistema registrado perdió más de 200.000 puestos de trabajo, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
En ese contexto, muchas personas recurren a changas o trabajos informales para compensar la caída de ingresos. Para la especialista, esto explica por qué crece la actividad laboral sin que necesariamente mejore la situación económica de los hogares.
El estudio también detectó un aumento de adultos mayores que buscan trabajo. “El grupo donde más creció la búsqueda laboral es el de mayores de 66 años”, indicó Rueda, al señalar que la pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones empuja a muchos jubilados a buscar ingresos adicionales.
Al sumar a quienes trabajan pocas horas en condiciones precarias y siguen buscando empleo, el análisis concluye que la tasa de desocupación se acercaría al 13,8 por ciento, una cifra muy superior a la registrada oficialmente.