Un estudio elaborado por la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) reveló que el 45 por ciento de los docentes necesita un segundo empleo para complementar su salario. El dato surge del informe titulado “El trabajo de enseñar en Córdoba: entre la escuela y la economía doméstica”, que analiza las condiciones laborales y económicas de maestros de distintos niveles educativos.
El relevamiento fue realizado por el Instituto de Capacitación e Investigación de los Educadores de Córdoba (ICIEC) y se basó en encuestas a docentes de los niveles inicial, primario y secundario. El estudio expone un escenario en el que el ingreso proveniente de la actividad educativa resulta insuficiente para cubrir gastos básicos del hogar.
Según los resultados del informe, el 71 por ciento de los docentes afirma que su salario no alcanza para afrontar los gastos mensuales, mientras que el 57 por ciento señala que es el principal o único sostén económico de su familia. Esta combinación de factores genera una presión financiera creciente en los hogares vinculados al sistema educativo.
El estudio también detectó un aumento significativo del endeudamiento entre los docentes. Durante el último trimestre, el 65 por ciento debió refinanciar deudas o interrumpir pagos, mientras que el 78 por ciento recurrió a préstamos o utilizó ahorros personales para pagar servicios básicos y alimentos.
Históricamente, el pluriempleo docente se asociaba a la figura del llamado “docente taxi”, trabajadores que se desplazaban entre varias escuelas para acumular horas cátedra. Sin embargo, el informe señala que ese fenómeno comenzó a transformarse en los últimos años.
Según el relevamiento, el 91 por ciento de los docentes concentra actualmente su carga laboral en uno o dos establecimientos educativos. Aun así, la insuficiencia salarial lleva a muchos educadores a buscar ingresos fuera del ámbito educativo.
En ese contexto aparece lo que el informe define como una “economía del rebusque”, donde los docentes desarrollan actividades paralelas para sostener su economía familiar. Entre ellas se mencionan la venta de alimentos, artesanías, servicios de transporte u otros trabajos independientes realizados fuera del horario escolar.
El director del ICIEC-UEPC, Gonzalo Gutiérrez, advirtió que esta situación genera una intensificación del trabajo cotidiano. Según explicó, muchos docentes combinan sus horas de clase con actividades adicionales, mientras también deben dedicar tiempo en sus hogares a la planificación de contenidos y la corrección de trabajos.
El especialista señaló que esta dinámica produce un agotamiento físico y emocional creciente, ya que los educadores deben extender su jornada laboral para compensar la pérdida de poder adquisitivo de sus salarios.