El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó en el centro de la escena tras conocerse que realizó un viaje familiar a Bariloche con una estadía superior a 6 mil dólares solo en alojamiento en el hotel Llao Llao. El episodio ocurrió durante el fin de semana largo de junio de 2024, pocos meses después de asumir en el Gobierno.
El caso se suma a otros viajes que también generaron cuestionamientos. Entre ellos, una estadía en Aruba en primera clase junto a su familia, con pasajes que habrían costado 5800 dólares y gastos diarios elevados en un resort. Estos antecedentes impulsaron nuevas dudas sobre la coherencia entre su nivel de ingresos y el estilo de vida expuesto.
La situación escaló al plano judicial. Bajo la investigación del fiscal Gerardo Pollicita, se dispuso el levantamiento del secreto fiscal y bancario del funcionario para analizar el origen de los fondos utilizados en estos viajes.
En paralelo, la causa incluye el análisis de transferencias realizadas por Marcelo Grandío, quien habría efectuado pagos mensuales a Adorni entre diciembre de 2022 y diciembre de 2023, con montos que oscilaron entre 110 mil pesos y 605 mil pesos. Según consta en el expediente, esos movimientos cesaron al momento de su ingreso al Gobierno.
Además, los investigadores pusieron el foco en la posterior relación contractual entre el Estado y Grandío, que habría recibido fondos por programas con escasa audiencia. El objetivo es determinar si existe una relación entre esos ingresos y los gastos personales del funcionario.
El avance de la causa busca establecer si los movimientos financieros y el nivel de gastos del jefe de Gabinete se corresponden con sus ingresos declarados.